¿Cuál
es la diferencia entre el Reino de los Cielos, el Reino de Dios, y el Reino de
Jesucristo en la tierra?
por
David Logacho
La
frase “reino de los cielos” aparece única y exclusivamente en el evangelio
según Mateo. Mientras que la frase “reino de Dios” aparece en los cuatro
evangelios. En esencia, reino de los cielos es sinónimo de reino de Dios. Todo
lo que se afirma sobre el reino de los cielos se afirma también sobre el reino
de Dios.
Por
ejemplo, note lo que dijo Jesús, según Mateo 19:24: “Entonces Jesús dijo a sus
discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino
de los cielos.” A versículo seguido, Jesús ratifica lo dicho, pero ponga
atención a las palabras que usa. Mateo 19:24 dice: “Otra vez os digo, que es
más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino
de Dios”
La
conclusión obvia es que reino de los cielos es sinónimo de reino de Dios. De
modo que al explicar el significado de reino de los cielos, estamos también
explicando el significado de reino de Dios. El reino de los cielos es la esfera
en la cual se reconoce la soberanía y autoridad de Dios. La palabra cielos se
utiliza para denotar a Dios. Esto no es extraño en la Biblia, porque por
ejemplo, en Daniel 4:25 se habla del dominio del Altísimo, y en el versículo
siguiente, Daniel 4:26 se habla del dominio del cielo. Al hablar de cielo,
entonces se está dando a entender que se está hablando de Dios.
En
cualquier lugar donde la gente se somete a la autoridad o al gobierno de Dios,
allí está presente el reino de Dios. Ahora bien, hay dos aspectos del reino de
los cielos. En su sentido más amplio, incluye a todo aquel que profesa
reconocer a Dios como soberano y supremo gobernante. Pero en su sentido
restringido incluye solamente a los genuinos creyentes. La única manera de
entrar al reino de los cielos en su sentido restringido es mediante la fe al
recibir a Jesucristo como Salvador. Mateo 18:3 dice: “De cierto os digo, que si
no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.”
La
Biblia declara varias cosas acerca del reino de los cielos o del reino de Dios.
Primero,
el reino de los cielos fue profetizado en el Antiguo Testamento. Daniel predijo
que Dios establecerá un reino que jamás será destruido y jamás será dejado a
otro pueblo. Observe lo que dice Daniel 2:44 “Y en los días de estos reyes el
Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, si será el reino
dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él
permanecerá para siempre” El profeta Daniel también predijo la venida de Cristo
para ejercer dominio eterno que nunca será destruido. Daniel 7:13-14 dice:
“Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía un
como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron
acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos
los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que
nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.”
Segundo,
el reino de los cielos fue proclamado por Juan el Bautista, Jesús y los doce,
como algo que estaba cercano. Note lo que dijo Juan el Bautista, según Mateo
3:1-2 “En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de
Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.”
Ahora note lo que dijo Jesús, según Mateo 4:17 “Desde entonces comenzó Jesús a
predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha
acercado.” Cuando los doce fueron enviados, tenían que predicar un mensaje
idéntico al que predicó Juan el Bautista y Jesús. Mateo 10:7 dice: “Y yendo,
predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.” Más tarde, ya en
pleno apogeo del ministerio de Jesús en la tierra, Jesús habló de que el reino
de los cielos estaba ya presente. Ponga atención a lo que dice Mateo 12:28, son
palabras de Jesús. “Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios,
ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios”
Tercero,
el reino de los cielos entró a una fase que podríamos llamar intermedia.
Después que Jesús fue rechazado como Rey por la nación de Israel, el Rey
retornó al cielo. A partir de ese momento, aún cuando el Rey está ausente
físicamente, el reino de los cielos existe en los corazones de todos los que le
hemos recibido como Salvador, reconocemos su señorío y vivimos a la luz de sus
mandatos. Esta fase intermedia del reino de los cielos ha sido descrita por
medio de parábolas en el capítulo 13 de Mateo.
Cuarto,
en lo futuro tendrá lugar la manifestación plena del reino de los cielos. Esto
ocurrirá en lo que se conoce como el milenio, un reino literal en la tierra, en
el cual Jesucristo será el Rey. Hablando de este tiempo, Jesús dijo lo
siguiente, según Mateo 8:11 “Y os digo que vendrán muchos del oriente y del
occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los
cielos.”
Quinto,
el reino de los cielos entrará a su estado eterno, al final del reino milenial.
De esto habla 2 Pedro 1:11 donde dice: “Porque de esta manera os será otorgada
amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador
Jesucristo.”
En
resumen, reino de los cielos es sinónimo de reino de Dios. Fue profetizado en
el Antiguo Testamento, estuvo cercano en la fase inicial del ministerio de
Jesús en la tierra, estuvo presente mientras Jesús manifestada sus credenciales
como Rey de Israel, entró a una fase intermedia, cuando Israel rechazó a Jesús
como su Rey y una vez muerto y resucitado, volvió a la gloria de su Padre, se
manifestará plenamente cuando Jesús venga por segunda ve a la tierra a reinar
por mil años, en lo que se conoce como el reino milenial, y se transformará en
un reino eterno al final del reinado milenial. Note que el reino de Jesucristo
en la tierra, en lo que se conoce como el reino milenial, es una faceta
solamente de lo que se conoce como el reino de los cielos o el reino de Dios.
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