martes, 30 de octubre de 2018

Ilustraciones

                  LA CAIDA DE LA SOBERBIA
Salmo 1; Salmo 49:6; Proverbios 2:14; Isaías 24:8;
Marcos 10:23-25; Romanos 1:30; 3:23,
27; 11:18; <460506>1 Corintios 5:6; 1Timoteo 6:17-19.
Con frecuencia hemos visto a un niño que anda contoneándose para lucir, ante
quienes lo ven, su ropa nueva; y al tropezar y caer llora lo más fuerte que puede
al ver su vestido sucio por la tierra o por el lodo del piso.
De parecida manera, Dios ha puesto en ti muchas gracias, muchas cualidades o
virtudes y te ha concedido muchos dones. Puede ser que al pensar en estas
cosas te jactes por ellas y desdeñes a quienes no las tienen, como lo hicieron
Roboam y Nabucodonosor al pensar en su respectiva grandeza, y como ellos
cayeron así también tú caigas. Y puede ser que cuando estés caído, en lugar de
hacer alarde de lo que tenías y en lugar de jactarte por ello, te pongas a llorar
como aquel niño imprudente: porque tu traje de muchos colores se ha
ensuciado y se ha manchado en la caída. Cawday, adaptación.

                 VISION DEL AMOR DE DIOS
                                  Isaías 55:7.
Christmas Evans nos dice en su diario que un domingo por la tarde mientras iba
viajando por un camino muy solitario para asistir a una cita se convenció de que
su corazón era muy indiferente. Dice: “Amarré mi caballo y me fui a un lugar
muy apartado en donde anduve sin rumbo fijo, en agonía, repasando mi vida.
Esperé tres horas ante Dios, quebrantado por la tristeza, hasta que percibí la
magnanimidad de su amor para perdonar, y recibí de Dios un nuevo bautismo
del Espíritu Santo. Cuando el sol se estaba ocultando, volví al camino, encontré
mi caballo, monté en él y me fui a la cita. Al siguiente día predique con un poder
tan nuevo a un vasto concurso de personas reunidas a un lado de una colina,
que se inició un avivamiento que se extendió por todo Gales.” Hastings.

lunes, 22 de octubre de 2018

Ilustraciones

LAS DOS PREGUNTAS DE JUAN WESLEY
Cuando Wesley recibía en su casa a los jóvenes que habían sido enviados a prueba a
predicar, les hacía dos preguntas: - ¿Se ha convertido alguien? ¿Se ha enojado alguien?
Si la respuesta era negativa, les decía que no creía que el Señor les hubiese llamado a
predicar el evangelio, y les enviaba a hacer otras cosas. Cuando el Espíritu Santo
redarguye de pecado, o la gente se convierte, o se enoja.

CREYO EN LA PALABRA DEL PRINCIPE
Cuenta la historia que un hombre fue condenado a muerte. Cuando ya iba a ser
decapitado, el príncipe que era el encargado de la ejecución le preguntó si tenía algo que
pedir. Todo lo que el reo pidió fue un vaso de agua. Cuando se lo trajeron, temblaba
tanto que no pudo acercar el agua a sus labios. Entonces el príncipe le dijo que se
tranquilizara, pues nada le sucedería hasta que hubiese terminado de beber esa agua.
El hombre confió en la palabra del príncipe, y arrojó el vaso al suelo. No pudieron
recoger el agua derramada, y así el reo se salvó. Mi amigo, tú puedes ser salvo ahora,
creyendo en la Palabra de Dios. El agua de vida se ofrece ahora a todo el que quiera
tomarla. Toma de ella y vivirás.

SE DABA POR ALUDIDO
Mi esposa estaba enseñándole a mi hijito una lección de Escuela Dominical. Le estaba
explicando la forma en que un pecado se convierte en un hábito. El chico creyó que ya
la cosa se le estaba acercando demasiado, y entonces medio ruborizado le dijo a la
madre:
- Mamita, me parece que te estás alejando mucho del tema.

DOSCIENTAS ANECDOTAS E ILUSTRACIONES
Editorial Moody

Ilustraciones

FE MUY PEQUEÑA, DIOS MUY GRANDE
Una mujer fue presentada un día a un predicador, con las siguientes palabras: - Esta es
la Señora X, una mujer de mucha fe.
La señora inmediatamente dijo: - Se equivoca usted. Soy una mujer de poca fe, pero que
tengo un gran Señor.

EL ECO
Quizás ustedes hayan oído el cuento del muchacho que vivía en un bosque. Un día
creyó escuchar la voz de otro chico, allá a lo lejos. Gritó - ¡Hola! ¡Hola! - y la voz le
respondió - ¡Hola! ¡Hola! - El niño no sabía que se trataba del eco de su propia voz, y
entonces comenzó a gritar insultos que eran contestados inmediatamente.
Después de un rato, entró a su casa y le contó a la madre que había un muchacho muy
malo en el bosque. La madre, que comprendió el caso, le dijo que le hablara
bondadosamente al muchacho para ver si le respondía del mismo modo.
El chico salió de nuevo, hizo la experiencia, y encontró que sus palabras de cariño eran
contestadas de la misma manera.
Este cuento es bastante ilustrativo. Algunos de ustedes piensan que tienen vecinos
malos y desagradables. Es probable que la dificultad esté en ustedes mismos. Si ustedes
aman a sus prójimos, ellos han de amarles a ustedes.

DOSCIENTAS ANECDOTAS E ILUSTRACIONES
Editorial Moody

jueves, 4 de octubre de 2018

                               VISION DEL AMOR DE DIOS
                                      <235507>Isaías 55:7.
Christmas Evans nos dice en su diario que un domingo por la tarde mientras iba
viajando por un camino muy solitario para asistir a una cita se convenció de que
su corazón era muy indiferente. Dice: “Amarré mi caballo y me fui a un lugar
muy apartado en donde anduve sin rumbo fijo, en agonía, repasando mi vida.
Esperé tres horas ante Dios, quebrantado por la tristeza, hasta que percibí la
magnanimidad de su amor para perdonar, y recibí de Dios un nuevo bautismo
del Espíritu Santo. Cuando el sol se estaba ocultando, volví al camino, encontré
mi caballo, monté en él y me fui a la cita. Al siguiente día predique con un poder
tan nuevo a un vasto concurso de personas reunidas a un lado de una colina,
que se inició un avivamiento que se extendió por todo Gales.” Hastings.

                       LA CAIDA DE LA SOBERBIA
Salmo 1; Salmo 49:6 <200214>Proverbios 2:14; Isaías 24:8;
Marcos 10:23-25; Lucas 12:19;  1 Corintios 5:6; 1Timoteo 6:17-19.
Con frecuencia hemos visto a un niño que anda contoneándose para lucir, ante
quienes lo ven, su ropa nueva; y al tropezar y caer llora lo más fuerte que puede
al ver su vestido sucio por la tierra o por el lodo del piso.
De parecida manera, Dios ha puesto en ti muchas gracias, muchas cualidades o
virtudes y te ha concedido muchos dones. Puede ser que al pensar en estas
cosas te jactes por ellas y desdeñes a quienes no las tienen, como lo hicieron
Roboam y Nabucodonosor al pensar en su respectiva grandeza, y como ellos
cayeron así también tú caigas. Y puede ser que cuando estés caído, en lugar de
hacer alarde de lo que tenías y en lugar de jactarte por ello, te pongas a llorar
como aquel niño imprudente: porque tu traje de muchos colores se ha
ensuciado y se ha manchado en la caída. Cawday, adaptación.

lunes, 1 de octubre de 2018

Ilustraciones.

                        “COMO SERPIENTE MORDERA”
                              Proverbios 23:32
El perforador de pozos Andre Poultier, de Rouen, Francia, apostó ante un
grupo de amigos en un restaurante, que se bebería treinta y nueve vasos de
vermut en diez minutos.
Ganó la apuesta: Y cayó muerto.

                                 LA RANA OPTIMISTA
Eclesiastés 9:10, <451211>Romanos 12:11; 13:11, <490514>Efesios 5:14.
Dos ranas, una optimista y otra pesimista, cayeron al mismo tiempo en dos
vasijas que contenían leche. La rana pesimista dice: “No puedo salir de este
cacharro, porque las paredes son muy lisas. No puedo respirar en la leche, voy
a asfixiarme, estoy perdida.” Y, en efecto, se asfixia y muere.
La rana optimista no sabe tampoco qué hacer; pero como es optimista trata de
hacer algo y se agita en todos sentidos. Como se está moviendo continuamente,
bate la leche con tanto vigor que ésta se transforma en mantequilla. La rana
entonces se sienta sobre la mantequilla y puede respirar libremente.
Esto prueba que quien posee un carácter optimista hace siempre algo, aun
cuando no sepa qué hacer para salir en una situación difícil; pero sigue luchando
y confiando en Dios y él es poderoso para hacernos “más que vencedores.”

Tomado de libro 500 ilustraciones.

martes, 4 de septiembre de 2018

El Siervo de Jehova


El Siervo de Jehová
            He aquí mi siervo, yo le sostendré…
en quien mi alma tiene contentamiento.
Isaías 42.1
Dios llama al universo entero a que se fije en “mi Siervo”. Hubo otros que sirvieron a Dios, y hay una larga lista de aquellos a quienes Dios llama “mi siervo”. Hombres como Moisés, Job, David y otros. Sin embargo, en cada uno de ellos, las fallas y limitaciones eran obvias en su servicio para Dios. No es sorprendente, entonces, que Dios llame a las naciones a que le presten atención y miren al Siervo diferente y único.
Aquí hay un Siervo marcado por la dependencia absoluta de su Amo. “Mi Siervo, yo le sostendré”. La palabra que se traduce como “sostener” puede tener dos significados diferentes: de sustentar y apoyar, o de mantener en un lugar de afecto. Ambas verdades son apropiadas aquí. Pero tal vez en el contexto aquí el pensamiento es más bien que hubo un Siervo que vivió su vida en total dependencia de su Amo.
Nunca hizo una acción independiente o interesada. Igualmente no hubo un acto de servicio que no fuera hecho precisamente como se debía. Todo hecho. Todo hecho como se le había pedido. Todo hecho a la perfección.
Todo hecho sin efectos colaterales. En las palabras de Juan 5.19: “lo que ve hacer al Padre… también lo hace el Hijo igualmente”.
Hubo también devoción completa a la casa del Amo. Todos recordamos las palabras del siervo hebreo en Éxodo 21 donde él confirma su amor hacia su amo y su familia. Pero, ¿alguna vez ha amado un siervo tanto la casa de su Amo como para ofrecer, no solo su oreja relativamente desprovista de nervios, sino su ser entero en servicio y sacrificio? Los discípulos recordaron luego las palabras del salmista cuando meditaban en la vida del Señor Jesucristo: “El celo de tu casa me consume” (Juan 2.17). Ellos reconocieron en retrospectiva que todo lo que Él hizo fue hecho en la energía plena de su devoción a Otro, al Amo y su casa. Nunca hubo una acción interesada ni un acto para promoverse a Sí mismo. El único Hombre desinteresado que jamás ha vivido fue el mismo con quien habían caminado durante esos tres años.
Pero también fue marcado por traer deleite al corazón de su Amo. “Mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento”. El corazón infinito de Dios, con su capacidad infinita para gozarse y entristecerse, encontró deleite infinito en su Siervo. He aquí el Único cuyo servicio fue una fuente suficientemente grande como para llenar el corazón de Dios. El ojo penetrante y escrutador de Dios, sus exigencias rigurosas, y sus estándares elevados no pudieron encontrar ningún defecto, deficiencia, ni daño en el servicio de este Siervo. ¡Todo lo
contrario! Todo lo que hizo trajo placer al corazón de su Amo. Pero más allá de lo que hizo, cómo lo hizo y por qué lo hizo también cautivó su corazón. Todo motivo era puro y honesto. Libre de todo lo que podría quitarle valor y virtud, subió como un olor grato a Dios –no visto por los hombres, pero un tesoro en el corazón de Dios.
Hay un último pensamiento que se ve en estos versículos. Hubo diligencia en la mies de su Amo. Mateo cuenta una parábola dicha por el Señor en que un hombre envió a sus dos hijos al campo para trabajar en la cosecha (Mateo 21). Uno dijo que sí, y no fue. Otro dijo que no, y después se arrepintió y fue. El Señor no actuó como ninguno de ellos dos. Fue diligente en cumplir lo que su Amo le pidió: fue al campo a cosechar adoradores para su Dios.
por el Dr. Alejandro Higgins
Nueva Jersey, EE.UU.

Examinaos


“Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe”, 2 Corintios 13.5.
Los test de salvación de Juan, escritos para que sepamos que tenemos vida eterna, incluyen asuntos como:
• ¿Sensibilidad al pecado (1 Juan 1.5-10)?
• ¿Deseo de obedecer a Dios (1 Juan 2.3-6)?
• ¿Amor por el Padre en vez del mundo (1 Juan 2.15-17)?
• ¿Actitud de expectativa por el regreso del Señor (1 Juan 3.2-3)?
• ¿Un patrón decreciente del pecado en la vida (1 Juan 3.4-9)?
• ¿Experiencia del desprecio del mundo (1 Juan 3.13)?
• ¿Amor por los creyentes (1 Juan 3.14)?
• ¿Oraciones contestadas (1 Juan 3.22; 5.14-15)?
• ¿Discernimiento de error y falsa doctrina (1 Juan 4.1-3, 6)?
    • ¿Testimonio del Espíritu Santo en uno mismo (1 Juan 5.10)?

Serie: Mandamiento Bíblico

Estos son los animales que comeréis,   no comeréis éstos:”, v. 2-3. Levítico 11. 1-8, 43-47; 1 Timoteo 4, 3-4. Leer. En Levítico 11 tene...