viernes, 3 de abril de 2020



El diezmo fue un mandato para el pueblo de Israel. El diezmo ha sido claramente legislado en la ley de Moisés. El pueblo de Israel tenía el mandato de entregar dos diezmos completos, es decir un 20% y otro adicional cada tres años, esto es, 3.33% por año. Hechas las cuentas, todo israelita tenía que entregar por ley un 23.3% de sus ingresos, en calidad de diezmos.
Pero el Nuevo Testamento presenta algo diferente. Se encuentra en varios pasajes bíblicos, pero dos se distinguen. El primero se encuentra en 1 Corintios 16:1-2. La Biblia dice: En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.
Este principio es universal para la iglesia, no solamente para la iglesia en Corinto o las iglesias en Galacia. La ofrenda debe ser parte de la adoración a Dios cada primer día de la semana. La ofrenda es un privilegio de cada uno de los creyentes, no sólo para los ricos ni sólo para los que tienen disposición de hacerlo, sino para todos. La ofrenda debe ser preparada de antemano. Ponga aparte algo, dice el texto. La ofrenda debe ser proporcional a la manera como se haya prosperado. La ofrenda debe ser guardada celosamente, guardándolo, dice el texto.
El otro pasaje bíblico se encuentra en 2 Corintios 9:6-7. La Biblia dice: Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.
La ofrenda debe ser generosa. Si bajo el antiguo pacto los israelitas estaban obligados a entregar al menos el 23.3% de sus ingresos a Dios en calidad de diezmo, bajo el nuevo pacto, que es muchísimo mejor que el antiguo pacto, ¿estaría bien entregar al Señor algo menos que eso? Jamás piense que con tal de entregar el 10% de sus ingresos, con eso ya es suficiente. La triste realidad es que muchos ni siquiera llegan a dar ese 10%. La ofrenda debe ser un asunto entre el que ofrenda y Dios.
Cada uno dé como propuso en su corazón, dice el texto. La ofrenda debe ser algo que produce gozo, y alegría en el que ofrenda. No con tristeza, porque Dios ama al dador alegre, dice el texto. La ofrenda no debe ser dada por necesidad, es decir por obligación o por manipulación. Estos son tal vez los principios más importantes del Nuevo Testamento en cuanto a ofrendar.
En ningún lugar del Nuevo Testamento aparece el concepto que un requisito para poder servir al Señor es estar al día con el diezmo, tampoco estar ofrendando conforme a los principios establecidos por la palabra de Dios. ¿Por qué? Pues porque el ofrendar es algo que todo creyente debe estar haciéndolo, no solamente los que aspiran a servir al Señor en la iglesia. Es de esperarse por tanto que los que están sirviendo al Señor en la iglesia, estén siendo fieles con sus ofrendas al Señor, no como un requisito para poder seguir sirviendo al Señor, sino como una respuesta natural al mandado del Señor de ofrendar.


¿Está o no vigente guardar el séptimo día como día de reposo?


¿Por qué todas las iglesias evangélicas hacen énfasis en todos los mandamientos excepto en el que habla acerca del día de reposo?

Los creyentes no tenemos un día de reposo a la usanza de los judíos bajo la ley de Moisés. El Domingo, el primer de la semana, no es el día de reposo de los creyentes. Guardar cualquier día como día de reposo está expresamente prohibido para los creyentes. Antes que me tilde de hereje, ponga atención a lo que dice Colosenses 2:16-17 “Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.” 

En este pasaje bíblico, Pablo está advirtiendo a los Colosenses en cuando a cambiar su libertad en Cristo por un conjunto de inútiles reglas de manufactura humana. Es lo mismo que dijo según Gálatas 5:1 donde leemos: “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.” Los falsos maestros que estaban asolando la iglesia en Colosas estaban pretendiendo obligar a los creyentes gentiles a cuidarse de comer cosas inmundas, tal cual como lo hacían los judíos bajo la ley de Moisés.

Pablo dice: No… Lo que la ley de Moisés establecía en cuanto a hacer diferencia entre un alimento limpio y un alimento impuro, ya no se aplica a los que no estamos bajo la ley sino bajo la gracia. Pablo es firme cuando dice: Nadie os juzgue en comida o en bebida. Además de esto, los falsos maestros en Colosas, estaban pretendiendo obligar a los creyentes gentiles en Colosas a que vuelvan a celebrar las fiestas judías. A eso se refiere Pablo cuando dice: Nadie os juzgue en cuanto a días de fiesta.

Los creyentes gentiles no tenemos en absoluto necesidad de celebrar las fiestas judías como la pascua, pentecostés, tabernáculos, y todo lo demás. Los falsos maestros también estaban tratando de obligar a los creyentes gentiles a fijarse bien en el calendario judío para saber cuándo es luna nueva, de modo que puedan hacer los sacrificios mensuales que se realizaban el primer día de cada mes. Todo según lo que ordenaba la ley de Moisés. Pablo dice: Nadie os juzgue en cuanto a luna nueva.

Por último, y esto directamente sobre lo que nos concierne, los falsos maestros estaban tratando de obligar a los creyentes gentiles de Colosas a que guarden el séptimo día como día de reposo. Pablo dice: Nadie os juzgue en cuanto a días de reposo.
La conclusión obvia es que los creyentes no tenemos que guardar ningún día como día de reposo. Luego Pablo da la razón por la cual los creyentes no tenemos que someternos a las regulaciones de la ley de Moisés.
Es porque todo lo que contempla la ley de Moisés es sombra de lo que estaba por venir. Cuando se dio la ley de Moisés, lo que estaba por venir es Cristo Jesús. La ley de Moisés era la sombra que era proyectada por el cuerpo, que es Cristo Jesús.
Pero cuando vino Cristo Jesús, ya no es necesario someterse a la sombra. ¿Por qué ocuparse de una sombra cuando podemos ocuparnos con el cuerpo que proyecta esa sombra? Por esto los creyentes  ya no tenemos que someternos a la ley de Moisés con sus cientos de mandamientos y preceptos.

¿Está o no vigente guardar el séptimo día como día de reposo?



¿Por qué todas las iglesias evangélicas hacen énfasis en todos los mandamientos excepto en el que habla acerca del día de reposo?

Los creyentes no tenemos un día de reposo a la usanza de los judíos bajo la ley de Moisés. El Domingo, el primer de la semana, no es el día de reposo de los creyentes. Guardar cualquier día como día de reposo está expresamente prohibido para los creyentes. Antes que me tilde de hereje, ponga atención a lo que dice Colosenses 2:16-17 “Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.” 

En este pasaje bíblico, Pablo está advirtiendo a los Colosenses en cuando a cambiar su libertad en Cristo por un conjunto de inútiles reglas de manufactura humana. Es lo mismo que dijo según Gálatas 5:1 donde leemos: “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.” Los falsos maestros que estaban asolando la iglesia en Colosas estaban pretendiendo obligar a los creyentes gentiles a cuidarse de comer cosas inmundas, tal cual como lo hacían los judíos bajo la ley de Moisés.

Pablo dice: No… Lo que la ley de Moisés establecía en cuanto a hacer diferencia entre un alimento limpio y un alimento impuro, ya no se aplica a los que no estamos bajo la ley sino bajo la gracia. Pablo es firme cuando dice: Nadie os juzgue en comida o en bebida. Además de esto, los falsos maestros en Colosas, estaban pretendiendo obligar a los creyentes gentiles en Colosas a que vuelvan a celebrar las fiestas judías. A eso se refiere Pablo cuando dice: Nadie os juzgue en cuanto a días de fiesta.

Los creyentes gentiles no tenemos en absoluto necesidad de celebrar las fiestas judías como la pascua, pentecostés, tabernáculos, y todo lo demás. Los falsos maestros también estaban tratando de obligar a los creyentes gentiles a fijarse bien en el calendario judío para saber cuándo es luna nueva, de modo que puedan hacer los sacrificios mensuales que se realizaban el primer día de cada mes. Todo según lo que ordenaba la ley de Moisés. Pablo dice: Nadie os juzgue en cuanto a luna nueva.

Por último, y esto directamente sobre lo que nos concierne, los falsos maestros estaban tratando de obligar a los creyentes gentiles de Colosas a que guarden el séptimo día como día de reposo. Pablo dice: Nadie os juzgue en cuanto a días de reposo.
La conclusión obvia es que los creyentes no tenemos que guardar ningún día como día de reposo. Luego Pablo da la razón por la cual los creyentes no tenemos que someternos a las regulaciones de la ley de Moisés.
Es porque todo lo que contempla la ley de Moisés es sombra de lo que estaba por venir. Cuando se dio la ley de Moisés, lo que estaba por venir es Cristo Jesús. La ley de Moisés era la sombra que era proyectada por el cuerpo, que es Cristo Jesús.
Pero cuando vino Cristo Jesús, ya no es necesario someterse a la sombra. ¿Por qué ocuparse de una sombra cuando podemos ocuparnos con el cuerpo que proyecta esa sombra? Por esto los creyentes  ya no tenemos que someternos a la ley de Moisés con sus cientos de mandamientos y preceptos.

La Biblia de estudio de Thomas Newberry


La Biblia de estudio de Thomas Newberry
Caín, Mateo
Mientras está sentado en el estudio bíblico semanal de una asamblea local, no es raro escuchar a un hermano decir: "Sr. Newberry dice ... ". La razón por la que no es infrecuente es que Thomas Newberry produjo un trabajo magistral del que muchos continúan beneficiándose, más de 125 años después de su publicación.
El Sr. Newberry leyó regularmente las Escrituras desde su juventud, pero a los veinte años comenzó a estudiar también hebreo y griego. Esto requería autodisciplina y sacrificio, como lo hace normalmente el aprendizaje. Esta aventura de toda la vida surgió del deseo de estudiar su Biblia con mayor profundidad, para que pudiera discernir más de las bellezas de las Escrituras en sus idiomas originales.
Su estudio más profundo de la Biblia lo llevó a identificar las bases no bíblicas de gran parte de las iglesias tradicionales. Luego comenzó a tener comunión con los cristianos que querían reunirse simplemente de acuerdo con el Nuevo Testamento. Con el tiempo, su ministerio se hizo más apreciado y predicó junto a otros nombres conocidos del siglo XIX, como George Müller y Robert Chapman.
Note lo que resultó de un estudio bíblico más serio: apreciación de más verdad y mayor fruto para Dios. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.  En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.” (Juan 15: 7-8).
En 1863, el Sr. Newberry (ahora en sus primeros años de la década de los cincuenta) recibió una copia de la transcripción de Constantino von Tischendorf del Nuevo Testamento griego, basada en el descubrimiento de Tischendorf del Código Sinaitico (una copia del Nuevo Testamento del siglo IV, y un hallazgo muy significativo), en los campos de la crítica textual y la traducción de la Biblia.
Newberry estaba encantado con este regalo, e inmediatamente lo aprovechó. Mientras lo leía, comenzó a hacer abundantes notas dentro del texto. Disfrutaba tanto de su estudio de la Biblia que quería que otros, que no sabían hebreo o griego, se beneficiaran de los tesoros que observaba. Él desarrolló cuidadosamente su propio sistema de notación único, dentro de las líneas del texto mismo, con el fin de sacar a la luz los detalles subyacentes de las Escrituras en beneficio de aquellos que solo leen una Biblia en inglés. (Aun no está disponible en español)
Esto tomó una inmensa cantidad de minucioso estudio bíblico. Su sistema de notación de desarrollo propio fue un gran logro y se publicó en La Biblia del inglés, más conocida hoy en día como la Biblia de estudio de Newberry. Si bien muchos de los beneficios de una Newberry Bible están disponibles hoy en el software de la Biblia, el sistema de Newberry coloca la información directamente en el texto impreso; y notablemente, lo produjo todo en una era pre-digital.
El deseo de Newberry era no llenar las páginas de las Escrituras con sus propias opiniones. Otro erudito bíblico inglés, F. F. Bruce, dijo: “Era un estudiante cuidadoso y sin pretensiones de los textos hebreos y griegos, cuyo único objetivo era hacer que el fruto de su estudio estuviera disponible en la medida de lo posible para los estudiantes de la Biblia cuyo único idioma era el inglés. Su procedimiento tendía a hacer que el texto bíblico se explicara por sí mismo en la medida de lo posible; no pensó en imponerle un esquema interpretativo propio”.
Su sistema de marcado y notas adicionales señalan, entre otras cosas, casos en que la misma palabra en el idioma original se traduce por diferentes palabras en inglés en un pasaje determinado; traducciones alternativas; sustantivos plurales donde no es obvio en el texto en inglés; Frases en inglés que en realidad son una palabra griega en el original; cual preposición griega se usa; y qué título hebreo se usa para los nombres de Dios, y lo que significan. Todo esto puede ser muy relevante para comprender con precisión lo que Dios está diciendo en el texto.
A menudo se pasa por alto la sección inferior de las notas en el Nuevo Testamento, donde Newberry señala diferencias menores en las lecturas entre los diversos manuscritos griegos. Newberry mantuvo una preferencia por el Textus Receptus, pero su Biblia es un testimonio de la consideración de manuscritos griegos más antiguos. Recordemos que el estudio de su proyecto bíblico se inició al leer el antiguo Código Sinaitico.
Quizás los aspectos más impresionantes del sistema de notación de Newberry son aquellos que se usan con menos frecuencia. Desarrolló diferentes símbolos para indicar detalles gramaticales de la lengua original. Se necesita tiempo para aprender el significado de estos símbolos, aunque no tanto tiempo como Newberry invirtió en desarrollar el sistema e implementarlo en toda la Biblia.
Pero también hay un lado positivo de que estos aspectos de la Biblia de estudio se usan menos: un poco de conocimiento es algo peligroso. Tener una Biblia Newberry no hace que un individuo conozca el griego del Nuevo Testamento. Para los creyentes que han invertido más tiempo en estudiar griego, los símbolos de Newberry revelan más capas de riqueza. Esos individuos son los que están mejor equipados para usar esos símbolos.
Para otros, tenga cuidado. Considere dos ejemplos simples: la presencia o ausencia de un artículo definido puede transmitir más de una cosa y, a veces, se hace mucho más del tiempo aoristo de lo que se justifica.
También tenga en cuenta que las preposiciones griegas también se pueden usar de varias maneras y que a menudo no son, por sí mismas, un argumento concluyente para una interpretación sobre otra. Si bien Newberry deseaba sinceramente poner a disposición del lector de inglés los preciosos detalles de los idiomas originales, el conocimiento detallado aún requerirá un estudio diligente. Esto es parte del legado permanente del trabajo de Newberry; Hay un fruto precioso para aquellos que invierten el tiempo para buscarlo. "Gloria de Dios es encubrir un asunto; Pero honra del rey es escudriñarlo" (Prov. 25: 2).
El estudio bíblico de Newberry fue un trabajo de amor. Amaba al Señor, y amaba a la gente del Señor, quería ayudarlos a enriquecerse en su propio estudio bíblico. Usó £ 1,600 de sus propios fondos para publicar la Biblia (aproximadamente $ 170,000 USD hoy) y le llevó más de 20 años de arduo trabajo producir la Biblia en inglés.
Dios inspiró los detalles de Su Palabra, y Thomas Newberry nos enseña que la gente del Señor está bendecida por el fruto de la cuidadosa consideración de esos detalles por parte de los estudiantes de la Biblia. "Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas." (Mateo 13:52). ¿Estás extrayendo tesoros de tu propio estudio bíblico, para compartir con otros?


miércoles, 1 de abril de 2020

Qué significa la frase “es corbán



El único versículo en el Nuevo Testamento en el cual aparece la palabra “corbán” es Marcos 7:11. Permítame leer este texto, pero para tomar en cuenta el contexto, voy a leer los versículos 9-13. La Biblia dice: “Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición. Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. Pero vosotros decís: Basta que diga un hombre al padre o a la madre: Es Corbán (que quiere decir, mi ofrenda a Dios) todo aquello con que pudiera ayudarte, y no le dejáis hacer más por su padre o por su madre, invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas”.
El Señor Jesús estaba confrontando a los escribas y fariseos por el garrafal error que estaban cometiendo al dar mayor atención a la tradición de los ancianos que a la palabra de Dios. ¿Qué es la tradición de los ancianos? Pues era un conjunto de leyes extra bíblicas que habían surgido en el tiempo del cautiverio babilónico y que se habían transmitido oralmente de generación en generación. Más tarde, ya por el segundo siglo antes de Cristo, este conjunto de leyes extra bíblicas se puso por escrito y se lo conocía como la Mishna. La palabra de Dios era por supuesto el Antiguo Testamento.
Para comprobar su acusación Jesús toma un mandato del Antiguo Testamento, la palabra de Dios y muestra como la Mishna decía lo contrario. La palabra de Dios, en Éxodo 20:12 y en Éxodo 21:17 dice: Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios de da. Igualmente el que maldijere a su padre o a su madre, morirá. Cuando el texto dice: Honra a tu padre y a tu madre, no solamente tiene que ver con amar, respetar, y obedecer a los padres, sino también con sustentar económicamente a los padres, cuando éstos son ancianos y ya no pueden valerse por ellos mismos. Los hijos que cumplen a cabalidad con este mandato pueden disfrutar de la promesa de una vida buena y una vida larga.
Los hijos que incumplen con este mandato, son dignos de muerte. Así de drástica era la ley en el Antiguo Testamento. El mandato es claro. Pero por contraste, ¿qué es lo que decía la Mishna? Pues la Mishna decía que si un judío decía a sus padres ancianos: Es corbán todo aquello con lo que yo pudiera ayudarte, ese judío estaba facultado a entregar como ofrenda a los sacerdotes del templo, todo lo que debería haber dado a sus padres ancianos para ayudarlos en su ancianidad. Un judío podía decir a sus padres ancianos: Siento mucho, papá, mamá, pero esto que pensaba darles para ayudarles a vivir, lo voy a entregar como ofrenda para Dios en el templo y por tanto ya no puedo dárselo a ustedes. ¿Qué le parece?
La palabra Corbán es la transliteración de la palabra griega korbán, que simplemente significa: Una ofrenda y era un término que provenía del hebreo para designar cualquier sacrificio, tanto si era un sacrificio cruento como no. Es muy posible que lo que motivó este mandato de la Mishna haya sido la codicia de los sacerdotes del templo para captar mayores recursos económicos de parte de los judíos. No les importaba que los judíos quebranten la ley del Antiguo Testamento, la palabra de Dios, con tal que llenen las arcas del templo con sus ofrendas. El Señor Jesús reprimió a los escribas y fariseos diciendo: No le dejáis hacer más por su padre o por su madre, invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido.
Cuidado con dar más crédito a la palabra de los hombres que a la palabra de Dios. Esto es lo que condenó el Señor Jesucristo. Así que, Corbán no tiene nada que ver con los diezmos que por ley los judíos tenían que separar para Dios.


El ministerio de Arquipo


El ministerio de Arquipo
Cain, Marcus
“Decid a Arquipo: Mira que cumplas el ministerio que recibiste en el Señor”.
¿Hay alguna sugerencia del ministerio que se le ordenó a Arquipo cumplir en Colosenses 4:17?
¿Te imaginas a Arquipo, sentado en Colosas cuando un hermano se levantó para leer la carta de Pablo a todos los creyentes, al escuchar su nombre al final? ¿Qué pensarían los creyentes de Colosas? ¿Qué pensó él?
Si bien reconocemos que existe un riesgo en leer más en el texto de lo que realmente está allí, se pueden encontrar varias verdades en el pasaje que nos ocupa. Se ha sugerido que el trabajo en cuestión estaba relacionado con asegurar que Onésimo fuera recibido como hermano en el Señor por Filemón. Obviamente, esto se relaciona con la mención de Arquipo en Filemón versiculo 2, inmediatamente después del propio Filemón y de la amada Apia. ¿Eran todos partes de la misma casa? Es difícil decirlo, pero todos eran parte de la iglesia que se reunió en la casa de Filemón.
La realidad es que el apóstol Pablo no nos da suficientes detalles para saber con cierto grado de certeza qué servicio o ministerio debía cumplir Arquipo. Lo que podemos ver, es el evidente reconocimiento de Pablo de la importancia de la presencia de Arquipo en la asamblea local en Colosas, no solo hablando del "ministerio" que había recibido, sino que también lo calificó de "nuestro compañero de milicia" en Filemón 2.
La única otra vez Encontramos que tal descripción en la Biblia está en Filipenses 2:25. "Epafrodito, mi hermano y colaborador y compañero de milicia". Esto podría arrojar algo de luz sobre la cuestión, ya que Epafrodito, un hombre con una carga especial para el pueblo de Dios, estuvo involucrado en el mismo trabajo que Pablo, y era un mensajero para los creyentes filipenses. El es mencionado como "ministrador de mis necesidades", dijo Pablo, (2:25), trayendo el don de la comunión de la asamblea.
Los creyentes de Filipos pudieron ayudar de esta manera, y Epafrodito fue el mensajero elegido, pero los creyentes no pudieron ir todos a visitar a Pablo, así que en este sentido, él pudo "suplir lo que faltaba en vuestro servicio por mí." (2: 30). Entonces su ministerio fue tanto práctico como espiritual.
¿Cuáles fueron las razones por las que Pablo incluyó una exhortación personal a Arquipo en una carta que se leería públicamente? Algunos pensaron que Arquipo estaba desanimado debido al éxito de los falsos maestros, y Pablo lo alentaba a continuar en su ministerio a pesar de los desafíos. ¿Podría ser posible que se distrajera, como sugiere Ironside que puede ocurrir incluso hoy, cuando tenemos una tendencia a establecernos cómodamente y tomar las cosas con facilidad?
Si este fuera el caso, lo exhortaría a recordar que el servicio en el que estaba involucrado era algo que había "recibido en el Señor", ya fuera algo hecho en un nivel tangible y práctico, o la participación en el ministerio de la Iglesia. Sin embargo, es muy posible que Pablo viera a un hombre diligente en su esfera de servicio y expresó su apoyo total a este ministerio en particular. Si este fuera el caso, Pablo no estaba exaltando a Arquipo, sino que estaba ayudando a otros a darse cuenta de que el servicio en el que estaba involucrado era vital para la asamblea local.
Otra verdad que podemos deducir del versículo es esta: en cada servicio, hay una responsabilidad que cumplir fielmente lo que el Señor ha puesto en nuestras manos. "Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel" (1Cor 4: 2).


El diezmo



En el Antiguo pacto, el pueblo de Israel estaba obligado a entregar cada año dos diezmos completos y la tercera parte de otro diezmo. En total el 23.3% de sus ingresos. El diezmo debía ser lo mejor, las primicias, el tope del montón de todo lo que el Señor les proveía.
Sobre esto, el pueblo de Dios entendió que debía entregar ofrendas voluntarias como una muestra de su devoción al Señor. Esto viene a ser el fundamento para el dar en el Nuevo Testamento. Los creyentes deben ser dadores por naturaleza porque su Padre celestial es dador por naturaleza.
§  I. Dar es un mandato. 2 Corintios 9:7 dice: “Cada uno dé”. No hay excepciones. No todos dan lo mismo, pero todos deben dar. Lamentablemente son pocos los que practican este mandato. Las estadísticas: cuatro de diez creyentes no dan nada. De tres a cuatro dan casi nada. Esto significa que dan apenas dos de cada diez creyentes. ¿Cuánto dan? Lo que dan en promedio es un 2.5% de sus ingresos. Mientras retenemos algo, producimos un sentimiento de propiedad sobre eso, pero cuando lo damos, renunciamos a todo sentimiento de propiedad de eso.
§  II. Dar con generosidad. Ejemplo de la mujer en Marcos 14 que rompiendo un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho precio ungió al Señor Jesús. Algunos se enojaron mucho. ¿Cómo se desperdició algo que se pudo haber vendido en 300 denarios, lo que ganaría un obrero durante todo un año? Pero el Señor Jesús no se enojó. Dijo: Dejadla: ¿Por qué la molestáis? Buena obra me ha hecho. Inclusive dijo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella. Dios aprecia las dádivas generosas. ¿Cuán generosas? La referencia es lo que daban los judíos. Al menos un 23.3% sin contar las ofrendas voluntarias.
§  III. Dar regularmente. Cada primer día de la semana. 1Corintios 16:2 dice: Cada primer día de la semana.
§  IV. Dar deliberadamente. Como propuso en su corazón dice 2 Corintios 9:7 Una decisión premeditada para dar al Señor.
§  V. Dar voluntariamente. No por necesidad, dice 2 Corintios 9:7.

CONCLUSIÓN: Somos mayordomos, debemos invertir los recursos del Dueño en los intereses del reino de los cielos.


Serie: Mandamiento Bíblico

Estos son los animales que comeréis,   no comeréis éstos:”, v. 2-3. Levítico 11. 1-8, 43-47; 1 Timoteo 4, 3-4. Leer. En Levítico 11 tene...