jueves, 12 de diciembre de 2019

Ezequiel 5:7


En Ezequiel 5:7 se dice que la nación de Israel no ha andado según las leyes de las naciones que están alrededor.
En cambio, en Ezequiel 11:12 se dice que la nación de Israel ha hecho según las costumbres de las naciones que le rodean. ¿Cómo entender esta aparente contradicción?

Respuesta

En Ezequiel 5:7 se dice que la nación de Israel no ha andado según las leyes de las naciones que están alrededor. En cambio, en Ezequiel 11:12 se dice que la nación de Israel ha hecho según las costumbres de las naciones que le rodean. ¿Cómo entender esta contradicción?

Antes de catalogar este asunto como una contradicción es necesario entender con claridad el significado de cada uno de los textos que aparentemente están en conflicto. Eso es justamente lo que pretendemos hacer.

Vamos primero a Ezequiel 5:7 donde dice: "Por tanto, así ha dicho Jehová: ¿Por haberos multiplicado más que las naciones que están alrededor de vosotros, no habéis andado en mis mandamientos, ni habéis guardado mis leyes? Ni aun según las leyes de las naciones que están alrededor de vosotros habéis andado."

Es Jehová reprendiendo a su pueblo por medio del profeta Ezequiel. En su reprensión, Jehová está diciendo a su pueblo que en lugar de haber sido un buen testimonio para las naciones gentiles paganas, Israel había sobrepasado a estas naciones gentiles paganas en las prácticas idolátricas.

Las naciones gentiles paganas al menos solían mantener fidelidad a sus ídolos paganos, pero Israel había sido infiel con el Dios verdadero. Es en este sentido que Jehová dijo a Israel por medio de Ezequiel que ni aun según las leyes de las naciones que están alrededor de ellos habían andando.

El pueblo de Dios era más culpable que los gentiles paganos, porque los gentiles paganos no soltaban a su ídolo, en cambio Israel soltó no a un ídolo sino al único Dios verdadero. Esto es lo que tenemos aquí.

Vayamos ahora al texto que se encuentra en Ezequiel 11:12 donde dice: "Y sabréis que yo soy Jehová; porque no habéis andado en mis estatutos, ni habéis obedecido mis decretos, sino según las costumbres de las naciones que os rodean habéis hecho."

Nuevamente tenemos aquí a Ezequiel profetizando a nombre de Jehová. La profecía fue dirigida a un grupo de hombres que aconsejaban al pueblo a construir casas en Jerusalén que como olla, según ellos protegería a los habitantes del ataque de Nabucodonosor.
El motivo del castigo inminente era por haber desobedecido los estatutos y decretos de Dios.

En lugar de obedecer la ley de Dios, estos hombres adoptaron las costumbres religiosas paganas de las naciones de alrededor. Esto fue expresamente prohibido por Dios.

Mire lo que dice Levítico 18:3 "No haréis como hacen en la tierra de Egipto, en la cual morasteis; ni haréis como hacen en la tierra de Canaán, a la cual yo os conduzco, ni andaréis en sus estatutos"

Israel fue advertido de adoptar las costumbres religiosas y morales de las naciones paganas de alrededor, pero eso fue justamente lo que hizo. Por eso merecía el castigo de Dios.

De modo que, Israel no hizo como las naciones gentiles paganas que no abandonan a su ídolo, Israel abandonó no a un ídolo sino al Dios verdadero. Además Israel hizo como las naciones gentiles paganas al imitar su desenfreno moral y religioso. Esto es lo que enseñan los dos versículos por Usted citados. Así que, no existe contradicción alguna.


sábado, 23 de noviembre de 2019

Los Nicolaítas. ¿Quiénes son? ¿Qué creen?


Lo Que Preguntan?
Los Nicolaítas. ¿Quiénes son? ¿Qué creen?

La palabra Nicolaítas aparece únicamente dos veces en la Biblia, ambas en el libro de Apocalipsis. La primera vez aparece en Apocalipsis 2:6 donde dice: “Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco”.
Esto es parte del mensaje a la iglesia de Efeso. Los creyentes de esta iglesia rechazaron frontalmente las obras de los nicolaítas, obras que también rechaza el Señor Jesucristo.
La segunda vez aparece en Apocalipsis 2:15 donde dice: “Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco”.
Esto es parte del mensaje a la iglesia de Pérgamo. Lo que en la iglesia de Éfeso eran las obras de los nicolaítas, en la iglesia de Pérgamo degeneró a la doctrina de los nicolaítas.

El Señor Jesucristo aborrece tanto las obras como la doctrina de los nicolaítas. Pero ¿quiénes eran los nicolaítas? Eran personas seguidoras de un líder llamado Nicolás, nombre que significa: él que se enseñorea sobre el pueblo. La Biblia no revela nada sobre la identidad de este personaje. Uno de los siete discípulos que fueron escogidos por la iglesia de Jerusalén para servir a las mesas, se llamaba Nicolás, según Hechos 6:5.

Como dato curioso, Ireneo uno de los padres de la iglesia, decía que este Nicolás fue un falso creyente que después se convirtió en apóstata y aprovechando su fama arrastró tras sí a un buen número de creyentes hacia la falsa doctrina. No existe forma de verificar esta información.

En cuanto a las obras y la doctrina de los nicolaítas, tiene relación con lo que Apocalipsis 2:14 llama la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación. De aquí parte la noción de que la doctrina de los nicolaítas impulsaba el libertinaje sexual entre los creyentes.

Clemente de Alejandría, otro de los padres de la iglesia, decía lo siguiente sobre los nicolaítas: “Se abandonan como animales al placer y a una vida de auto indulgencia”. Era una perversión de la gracia reemplazando la libertad por el libertinaje. Por el hecho que Nicolás significa: el que se enseñorea sobre el pueblo, algunos intérpretes piensan que uno de los errores doctrinales de los nicolaítas era considerarse como una casta especial que tenía dominio sobre la congregación en las iglesias locales. El típico clero que se enseñorea sobre los laicos, o el pueblo común. La Biblia no reconoce la distinción entre clero y laicos.


Mateo 25:14-30


Lo Que Preguntan?
¿Qué aplicación espiritual tiene la parábola de los talentos de Mateo 25:14-30? Y ¿Qué interpretación tiene el verso 29 de Mateo 25?
La parábola de los talentos que se encuentra en Mateo 25:14-30 se aplica en el sentido que todos los creyentes hemos recibido del Señor diversas oportunidades para servir en su obra conforme a nuestras capacidades. Quien tiene más capacidad recibe más oportunidades, quien tiene menos capacidad recibe menos oportunidades. El Señor espera que seamos fieles aprovechando las oportunidades que él nos ha dado. La fidelidad en aprovechar las oportunidades que recibimos resultará en recompensa, la misma recompensa para todos.
Tanto el que recibió cinco talentos y ganó cinco talentos más, como el que recibió dos talentos y ganó dos talentos más, recibieron la misma recompensa: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Pero el que recibió un talento no lo utilizó para que rinda fruto para su señor. Cuando le tocó rendir cuentas, trató de justificar su negligencia diciendo: “Señor te conozco que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste, por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra”. El señor reprendió a este siervo injusto y ordenó que se le quite el talento y se lo dé al que tiene diez talentos. La fidelidad en aprovechar las oportunidades tiene su recompensa, pero la negligencia en aprovechar las oportunidades tiene su retribución. Es a raíz de esto que aparece el versículo 29 donde dice: “Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado”.
Esto significa que cuando aprovechamos las oportunidades para servir al Señor, más oportunidades nos dará el Señor para que le sirvamos. Pero cuando no aprovechamos las oportunidades para servir al Señor, esas oportunidades que eran nuestras, serán dadas a otros, a los que han demostrado ser fieles sirviendo al Señor, y nosotros sufriremos gran pérdida en cuanto a recompensas.



Lo Que Preguntan?


Lo Que Preguntan?
Según la Biblia la serpiente es un emblema del mal y de Satanás. Entonces ¿por qué Jesús les dijo a sus discípulos: He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas? ¿Qué significado tiene este proverbio?.
El texto bíblico al cual hace referencia se encuentra en Mateo 10:16 donde dice: “He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas”.
El contexto de este versículo tiene que ver con la misión de los doce, cuando el Señor Jesús envió a sus apóstoles a las ovejas perdidas de la casa de Israel para predicar un mensaje que en esencia afirmaba que el reino de los cielos se ha acercado. A pesar de las señales sobrenaturales que acompañaban al ministerio de los apóstoles, había algunos que no estaban dispuestos a recibir el mensaje.
El nivel de oposición y antagonismo iba a ser de tal que el Señor Jesús dijo que era como enviar a sus ovejas en medio de lobos. ¿Cómo debían conducirse los apóstoles en este ambiente saturado de hostilidad? Pues, siendo prudentes como serpientes y a la vez siendo sencillos como palomas. Por medio de una figura retórica conocida como símil, el Señor Jesús está mostrando a sus apóstoles como debían actuar en medio de la feroz oposición.
El primer símil es: Prudentes como serpientes. Esto tiene que ver con un estilo de vida de mucha sabiduría para no dar ocasión de que los enemigos blasfemen el nombre de nuestro Señor. Cuando una serpiente sabe que su vida está en peligro, tal vez por la presencia de algún predador, usa todo su ingenio para no exponerse al peligro y buscar algún refugio seguro. Igual tenían que hacer los apóstoles, no debían exponerse a situaciones peligrosas que podrían echar a perder su efectividad como comunicadores de un mensaje divino.
El segundo símil es: Sencillos como palomas. Esto habla de un estilo de vida que de mucha humildad para no aparecer como una amenaza para nadie. Las palomas son animales que inspiran confianza. La gente se siente atraída hacia ellas porque no significan ningún peligro. Así debían conducirse los apóstoles en su misión de predicar la palabra. Su conducta, su modo de ser, debía ser tal que la gente que les oía no se asustaba por su presencia, no pensaba que se trata de alguien que está buscando sacar provecho personal.
Se nota, que tanto serpientes como palomas son meramente símiles para entender mejor una verdad espiritual. En este caso, serpientes y palomas no se están utilizando como símbolos de nada. Las normas de interpretación demandan que cuando la interpretación literal hace sentido, no se debe buscar una interpretación simbólica, justamente como en este caso, cuando en el texto leído se habla de serpientes, significa eso, serpientes. Cuando en el texto leído se habla de palomas, significa eso, palomas. 




¿Por qué y con qué propósitos creó Dios la muerte para todo ser humano?


Lo Que Preguntan?
¿Por qué y con qué propósitos creó Dios la muerte para todo ser humano?
Dios no es el autor de la muerte en el ser humano. La primera vez que aparece el verbo morir en la Biblia, es en relación con lo que pasaría si el hombre desobedecía a Dios. Note lo que dice Génesis 2:15-17 “Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”.
En este pasaje bíblico queda claro que la muerte iba a ser la consecuencia de la desobediencia del hombre a lo que Dios había ordenado. Lamentablemente, el hombre desobedeció a Dios y por tanto el hombre recibió el castigo que Dios anunció. Además de morir, el hombre pasó la muerte a toda su descendencia. Así fue como se introdujo la muerte en toda la raza humana. Romanos 5:12 dice: “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”.
Pero las buenas noticias son que en Cristo los seres humanos podemos vencer a la muerte. 1 Corintios 15:51-57 dice: “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.
¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Más gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Así que, Dios no es el autor de la muerte. Tampoco la muerte es meramente el resultado de una ley natural. Si el pecado no hubiera entrado en el mundo no habría muerte en el mundo. En el cielo no existe pecado y como sería de esperarse, en el cielo tampoco existe la muerte.



Mateo 10:14


Lo Que Preguntan?
¿Qué significado tiene Mateo 10:14 donde dice: “Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies? ¿Qué les quiso decir Jesús a sus discípulos cuando les dice “salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies”?.
 Leamos Mateo 10:14 Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies.
El contexto del pasaje bíblico tiene que ver con las instrucciones que el Señor Jesús dio a los doce cuando les envió a anunciar exclusivamente a los judíos que se había acercado el reino de los cielos. Si al entrar a una casa a anunciar el mensaje, la gente no les recibía ni recibía el mensaje, debían salir de aquella casa y debían sacudir el polvo de sus pies. Esta era una práctica muy propia de los judíos para manifestar desacuerdo y hasta desprecio hacia algo.
La práctica tiene sus raíces en la encarnizada rivalidad entre los judíos y los gentiles. Los judíos despreciaban tanto a los gentiles que cuando por accidente pisaban territorio gentil, no querían ni que una partícula de polvo de territorio gentil contamine el territorio judío y por eso sacudían el polvo de sus pies. Cuando el Señor Jesús instruye a sus discípulos en el sentido que debían sacudir el polvo de sus pies cuando al haber entrado en una casa la gente de esta casa no recibía su mensaje, estaba diciendo: La incredulidad de los de esa casa es digna de ser tratada con el mismo desprecio que Ustedes acostumbran tratar a los gentiles.
El Señor Jesús no estaba aprobando las prácticas de los judíos en su desprecio a los gentiles sino simplemente estaba manifestando lo detestable de la incredulidad por cuando el Rey ya estaba presente para establecer el reino de los cielos, pero sin embargo había muchos que no querían saber nada de prepararse para entrar en ese reino glorioso. 



lunes, 11 de noviembre de 2019

EL REY SAUL, ¿Era o no Era?


EL REY SAUL, ¿Era o no Era?
Por: Peter Ramsay, Summnerside, Canada.
Algunos dicen que sí. Otros dicen que no. Algunos sienten que estaba viviendo su vida sin estar en contacto con Dios, lejos del Señor, como un creyente reincidente. La mayoría está convencida de que él no tenía la raíz del asunto. La tragedia es: el testimonio de su vida es tan confuso que simplemente no sabemos. Saúl sabe, y Dios también.

Saúl entra en escena con un gran potencial. Tampoco perdía nada por ser alto y guapo. La nación de Israel estaba mal. El “rey” Jehová ya no era suficientemente real para ellos; estaba demasiado lejos. Ahora querían un rey que ellos pudieran ver con sus propios ojos y oír con sus propios oídos. Dios les concedió su petición y Saúl se convirtió en su primer rey.

Saúl parecía modesto y humilde al principio. Él le dijo a Samuel, el profeta de Dios: “¿No soy yo hijo de Benjamín, de la más pequeña de las tribus de Israel? Y mi familia ¿no es la más pequeña de todas las familias de la tribu de Benjamín?”, 1 Samuel 9.21. Se sentía demasiado insignificante como para ser el rey de la nación. Pero era el escogido de Dios. Saúl tuvo tratos evidentes con Dios.

Dios le dio al rey Saúl victorias sobre los enemigos de la nación. Saúl profetizó y participaba en actividades religiosas. Entonces, ¿era él un creyente? Mmm… Había otras cosas en la vida de Saúl que… bueno, simplemente no tenían sentido.
1. Parecía que le hacía falta una relación verdadera, diaria y vital con el Señor. A diferencia de su sucesor David, quien nos dejó múltiples relatos de su comunicación con el Señor, hay una carencia apreciable de momentos así en la vida de Saúl.
2. Cuando le está hablando a Samuel en 1 Samuel 15, no se refiere a Dios como “mi Dios” o ni aun como “nuestro Dios”; más bien le dice a Samuel: “tu Dios”.
3. Su vida estuvo marcada por la desobediencia o la “obediencia incompleta”, si es que existe tal categoría.
4. Le ofreció con atrevimiento un sacrificio al Señor.
5. Los celos carcomieron su corazón por el ascenso de David.
6. Utilizó los servicios de una bruja para contactar a Samuel, después que éste ya había muerto.
7. Se quitó la vida. Entonces, ¿era o no era un creyente?
Tristemente, como creyentes tenemos momentos cuando hacemos sufrir a nuestro Señor, lo decepcionamos y a veces hasta lo negamos. Una provisión para esas oscuras excepciones ha sido hecha. “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de todamaldad”, 1 Juan 1.9. El pecado en la vida de un creyente es una excepción, no un estilo de vida.

Pero esta es la cuestión: ¿Qué clase de testimonio dejaré? Si muriera hoy, ¿las personas susurrarían: “era o no era”? ¿Responderá alguien: “Quién sabe...”? ¿O podrían mis amigos y conocidos decir: “Una cosa es segura: amaba a su Señor. Cristo siempre era lo primero en su vida. No era perfecto pero todos sabíamos lo que lo motivaba”?

Desde que profesaste fe en Cristo, ¿qué clase de testimonio has tenido? ¿Estás enviando señales contradictorias? ¿Estás viviendo de tal manera que la gente está convencida de que eres genuino, o están confundidos por algunas de las cosas que haces? ¿Tienes la raíz del asunto en ti? ¿Conoces a Cristo, o sólo acerca de Él?

“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”. Mateo 5.16

Como creyentes debemos vivir de tal manera que sea inconfundible para los que nos rodean que en verdad pertenecemos a Cristo. “Señor, ayúdame a enviar un mensaje claro a este mundo perecedero. Presérvame de un comportamiento y de decisiones que podrían debilitar, manchar o desacreditar mi testimonio. Que no haya dudas en la mente de los demás en cuanto a dónde reposa mi lealtad. Quiero que quede claro: ¡Yo amo a mi Señor!”.

Serie: Mandamiento Bíblico

Estos son los animales que comeréis,   no comeréis éstos:”, v. 2-3. Levítico 11. 1-8, 43-47; 1 Timoteo 4, 3-4. Leer. En Levítico 11 tene...