jueves, 30 de julio de 2020


15  APRENDIENDO DE LA BIBLIA.

En Génesis 4:15. Dice: “Y le respondió Jehová: Ciertamente cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso señal en Caín, para que no lo matase cualquiera que le hallara”.

Nos preguntamos ¿Quién podría matar a Caín, si sólo había en el mundo él y sus padres, es decir Adán y Eva? ¿Serían los otros hijos que deben haber tenido Adán y Eva?

Según el relato bíblico, luego que Caín mató a su hermano Abel, Dios maldijo a Caín. Como resultado, entre otras cosas, Caín fue condenado a vivir como errante en la tierra. Consciente de lo que esto significaba, Caín rogó misericordia de parte de Dios. Dijo a Dios: “Grande es mi castigo para ser soportado. He aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará”.

Dios puso sobre Caín una señal, sin especificar como era esa señal, de modo que todos sepan que no deben atentar contra la vida de Caín. Por otro lado, esta misma señal para Caín significó arrastrar por la vida su vergüenza de haber sido el primer asesino de la historia de la humanidad.

Se asume que en la tierra estaban solamente Adán, Eva y Caín. ¿Quiénes podrían atentar contra la vida de Caín? ¿Será que había otros seres humanos que no se originaron en Adán y Eva? Pues, lo que necesita tomar en cuenta en su razonamiento es que en cumplimiento del mandato de Dios, tanto Adán y Eva como sus descendientes, se reprodujeron rápidamente, de modo que durante el tiempo que vivió Caín debe haber compartido su espacio territorial con muchos hijos, hijas, nietos, nietas, bisnietos, bisnietas, tataranietos, y tataranietas y más descendientes de Adán y Eva.

De modo que los que podrían atentar contra la vida de Caín en venganza por la muerte de Abel fueron los mismos descendientes de Adán y Eva, es decir los parientes de Caín. Adán y Eva fueron muy prolíficos.

Adán vivió nada más y nada menos que 930 años. Vivió 800 años después que engendró a Set. Imagine cuántos hijos habrán tenido durante todo este tiempo y en una época cuando no se conocía la existencia de anticonceptivos. Por eso es que encontramos textos como Génesis 5:4 donde dice: “Y fueron los días de Adán después que engendró a Set, ochocientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días que vivió Adán novecientos treinta años; y murió”. --srhr



14  APRENDIENDO DE LA BIBLIA.
Con la pregunta: "¿Es lícito dar tributo a César, o no?", los judíos intentaron atrapar a Jesús en la explosiva lucha política de su tiempo.
Básicamente querían que Jesús haga lo que cualquier político de su tiempo haría, esto es tomar partido bien sea por los judíos o por los romanos, pero Jesús les contestó: "Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios" según Mateo 22:17-21.
De esta manera, el Señor Jesús enseñó el respeto a las autoridades terrenales y la obligación de pagar los impuestos que imponen sin descuidar por supuesto que en el fondo los judíos debían lealtad a Dios por ser su pueblo escogido.
Por otro lado, el Señor Jesús habló muy duro en contra de los ricos. Dijo: "difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos" según Mateo 19:23.
Sin embargo, nunca habló de organizar una revolución para eliminar la pobreza, como tal vez haría un político. También es digno de notar que Jesús jamás incitó al pueblo a organizarse en contra de la injusticia, más bien enseñó diciendo: "No os preocupéis por lo que habéis de comer... vuestro Padre sabe que tenéis necesidad..." según Lucas 12:29,30.
Esto jamás haría un político, porque de por sí, la política piensa que tiene la llave para resolver el problema de la injusticia social.
Algunas personas consideran a Jesús como el primer comunista porque enseñó la igualdad entre los seres humanos, pero en el sentido de amar al prójimo y ayudar al necesitado.
Esto nada tiene que ver con teorías económicas como el comunismo, o el socialismo o el capitalismo. Cristo no se hizo partidario de ningún sistema económico. Jesús jamás se unió a la lucha de las clases.
Habló con un rico cobrador de impuestos llamado Zaqueo y al escuchar el mensaje de Cristo, Zaqueo declaró: "La mitad de mis bienes doy a los pobres" De igual manera Jesús habló con ciegos, leprosos y proscritos de la sociedad. Jesús trató con todos por igual.
El Señor Jesús jamás luchó para cambiar las leyes civiles. Al contrario, luchó para cambiar los corazones. Enseñó mucho sobre la obligación de ayudar a los pobres, no por la fuerza, ni por el cambio del sistema político-económico, sino por medio del amor de Dios derramado en sus corazones.
Jesús rehusó entrar en la lucha por los "derechos humanos". Todo su interés lo puso en los deberes humanos.


Una vez pretendieron las multitudes apoderarse de Jesús para hacerle rey. Pero Jesús rotundamente rehusó aceptar este poder político. Al día siguiente Jesús condenó a todos los materialistas, llámense comunistas, socialistas, o capitalistas, sean ricos o pobres.
Dijo: "Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece" según Juan 6:15, 27.
Más tarde explicó: "Mi reino no es de este mundo" según Juan 18:36. El reino del Señor Jesús no es político; es espiritual, es del corazón.
Cristo no vino para reformar los gobiernos del mundo. Al contrario, Cristo vino para cambiar a los hombres individualmente. "Vino a buscar y a salvar lo que se había perdido" según Lucas 19:10.
Vino a prepararnos para la muerte y el encuentro con nuestro Dios. Para esto era necesario que muera en la cruz, tomando el lugar del pecador. ¿Qué político está dispuesto a sacrificarse por alguno de quien no puede obtener nada a cambio?
Bueno el Señor Jesús lo hizo. A la luz lo expuesto, que no es todo lo que se podría argumentar, es obvio que Jesús de ninguna manera fue un político de su tiempo.
-- srhr



13  APRENDIENDO DE LA BIBLIA.
Filipenses 2:12: "Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mí presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor"
Pablo está hablando a creyentes, no a incrédulos. Solamente los creyentes podemos obedecer a Dios, porque tenemos el poder para ello. Los incrédulos, aunque quieran obedecer a Dios no pueden, porque no tienen el poder para ello. Pablo se dirige a los creyentes llamándolos amados míos. Una manera muy tierna de tratarlos que indica el aprecio que sentía hacia ellos.
El texto comienza con un: “Por tanto”. Por tanto ¿qué? Pues, por cuanto tenemos en Cristo un gran ejemplo de humillación, Pablo quiere y en realidad ordena que actuemos, conforme a ese modelo.
En la Iglesia de Filipos había algo de problemas, algunos creyentes estaban haciendo cosas espirituales, motivados por un espíritu divisionista, antagonista y revanchista, usted sabe, predicar, orar, cantar no para la gloria del Señor sino para la gloria del hombre, para buscar rédito en ello. Todo era producto de su orgullo, de su afán por vanagloriarse. La solución para este conflicto era la humillación en todos los creyentes. ¿Cómo debían humillarse? Pues, siguiendo el ejemplo de Jesucristo. Con esta mentalidad, Pablo exhorta a obedecer.
Muy bien. Para que uno pueda obedecer a alguien, necesita saber qué es lo que tiene que hacer. Pablo por tanto va a indicar que es lo que los creyentes de Filipos debían hacer. Dice el texto: “Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor”.
Ocupaos es la traducción de un verbo griego que tiene que ver con trabajar.
Pablo está refiriéndose es a dos cosas.
Primero, está diciendo que trabajen para solucionar el problema de celos, contiendas y divisiones que estaban afrontando en la iglesia. La palabra salvación no siempre significa salvación de la condenación que pesa sobre el pecador, a veces puede significar salir o librarse de una situación comprometida.
Aún nosotros usamos la palabra salvación en ese sentido. Cuando a un equipo de fútbol, por poco le hacen un gol, los aficionados dicen: De la que se salvó. En este sentido, Pablo está diciendo a los creyentes de Filipos que trabajen con temor y temblor para solucionar el problema que están teniendo en la iglesia.
Segundo, está diciendo que hagan trabajar la salvación que ya obtuvieron en Cristo, La salvación en Cristo no nos trajo solamente liberación de condenación por el pecado. La salvación en Cristo nos trajo mucho más.
Entre lo mucho está la capacidad para vencer nuestras naturales tendencias de la carne, propias de nuestra vieja naturaleza, tales como el orgullo, el egoísmo, la rivalidad. Si hacemos trabajar nuestra salvación podremos sentir lo mismo que los demás, podremos tener el mismo amor que los demás, podremos estar unánimes en todo.
Pablo está diciendo entonces, ocúpense en hacer funcionar lo que tienen en Cristo para terminar con sus rivalidades, con sus divisiones y con sus pleitos. De esta manera se debe entender este versículo y si lo hacemos desaparece toda duda en cuanto a la seguridad de la salvación. --srhr



12  APRENDIENDO DE LA BIBLIA.
Génesis 6:1-2 dice: “Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.”.
Pensar que los hijos de Dios en este pasaje bíblico eran ángeles caídos o demonios que en aquel tiempo tenían la facultad de tomar forma humana y en esas condiciones tuvieron relaciones sexuales con mujeres hermosas de la época.
Es NO Bíblico, es una LOCURA, ES TOTALMENTE nefasto e incongruente. Muchos cometen este error por no considerar el contexto.
Los hijos de Dios es una referencia a la generación de Set, según Genesis 4:26 “Y a Set también le nacio un hijo, y lo llamo su nombre Enos. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Dios”.
En Genesis 5: 6 al 32 tenemos la generación de Set, y es claro que se proliferaron.
Son seres humanos, mortales “los que tomaron para si mujeres”.
No son ángeles, ni demonios. ¿Por qué? La Biblia dice en Marcos 12: 24-25 dice “Entonces respondiendo Jesús, les dijo: ¿No erráis por esto, porque ignoráis las Escrituras, y el poder de Dios?  Porque cuando resuciten de los muertos, ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles que están en los cielos”
El texto enseña: Que los que resuciten no se casaran ni se dará en casamiento, no se reproducirán, y Que serán como ángeles. No hay en la Biblia que un ángel se haya reproducido en una mujer, eso está en la mitología griega, pero NO en la Biblia.
Lo que dice Job 1:6 Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás.
Lo mismo acontece en Job 2:1 donde leemos lo siguiente: Aconteció que otro día vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satanás vino también entre ellos presentándose delante de Jehová.
Aquí en Job la escena es en un lugar del cielo, En Genesis la escena es en un lugar de la tierra, hay mas contraste hará bien Ud. en buscarlo para aprender. -- srhr


11  APRENDIENDO DE LA BIBLIA.
Desde hace tiempo escucho en algunas iglesias y radios que a la esposa de un pastor le llaman "pastora", he buscado en la Biblia pasajes Bíblicos o versículos que hablen sobre la existencia de las "pastoras" y solamente he encontrado que hubo una diaconisa que se llamaba Febe.
Entonces yo entiendo que no existen pastoras, por lo que considero que tampoco Dios ha autorizado la existencia de "pastoras" en una congregación cuando está ausente un pastor o anciano, es MI opinión al respecto.
Se damos por sentado que ser pastor o anciano es un oficio en una iglesia local este término se aplica exclusivamente a quien ha sido reconocido como tal.
Así como la esposa del presidente de un país no es automáticamente la presidenta de ese país cuando el presidente está ausente, de igual manera la esposa de un pastor no es automáticamente la pastora cuando el pastor está ausente.
Más aún, el hecho que un creyente sea reconocido como pastor o anciano en una iglesia local, no hace que su esposa automáticamente sea la pastora o la anciana en esa iglesia local, por cuanto, el Nuevo Testamento no habla de un oficio de pastora o anciana.
No es correcto entonces a la luz de la Biblia que los hermanos de una congregación, llamen pastora a la esposa del pastor o anciano.
Gracias a Dios, en la iglesia local donde yo me congrego tenemos dos ancianos o pastores, de modo que cuando  está ausente siempre queda el otro con el oficio de pastor o anciano. Pero si  están ausentes,  las esposas de ambos  no asumen el oficio de pastora o anciana.
Estos oficios no aparecen en la Biblia. No está por demás referirme a la práctica de algunas iglesias de reconocer a mujeres como pastor o anciano.
Hasta donde yo conozco en la Biblia, no encuentro razones para que una mujer ocupe el oficio de pastor o anciano en una iglesia local.
Al reflexionar sobre esto, siempre viene a mi mente el pasaje bíblico en 1 Timoteo 2:9-14 donde dice: “La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión”.--srhr

domingo, 26 de julio de 2020


APRENDIENDO DE LA BIBLIA.
DIOS TRINO.
La Biblia enseña que Dios es uno, pero en la unidad de la divina esencia hay tres personas coeternas e iguales en todo, de la misma substancia pero distintas en la subsistencia, a saber, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
No se trata de tres dioses sino de un solo Dios. Es relativamente fácil enunciarlo pero está más allá de la razón humana comprenderlo en su totalidad. Nosotros buscamos la evidencia en la Biblia, acerca de la doctrina de la trinidad.
Partimos del principio que Dios es uno. Deuteronomio 6:4 dice: “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”.
Jehová es uno. Guarde esto en su mente. Ahora miremos lo que dice textos como Juan 6:27 “Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre”.
Entre otras cosas, este versículo declara fuera de toda duda que el Padre es Dios. Miremos ahora lo que dice Hebreos 1:8 “Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; Cetro de equidad es el cetro de tu reino. Hablando del Hijo dice: Tu trono, oh Dios. El Hijo es Dios”.
Por último observe lo que dice Hechos 5:3-4 “Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios”.
Según este pasaje bíblico, el Espíritu Santo es Dios. ¿Cuál es la conclusión de este razonamiento? Pues la doctrina de la Trinidad.
Dios es uno pero existe en tres personas coeternas, e iguales en todo, de la misma sustancia, pero distintas en la subsistencia. ¿Cómo entenderlo humanamente? No se puede. El intelecto humano no está en capacidad de entenderlo en su totalidad.
Además Jesucristo es Dios. La Biblia enseña que el eterno Hijo de Dios tomó forma humana en el vientre de la virgen María y cuando nació fue llamado Jesús, nombre que significa Jehová salva.
Jesús nos habla de su naturaleza humana, Cristo nos habla de su naturaleza divina. Por tanto podemos afirmar que en Jesucristo se mezcla la naturaleza humana con la naturaleza divina. Jesucristo es 100% humano y a la vez 100% divino.
Es lo que los teólogos llaman la unión hipostática. --srhr


APRENDIENDO DE LA BIBLIA.
Isaías 1:7-8, dice: “Vuestra tierra está destruida, vuestras ciudades puestas a fuego, vuestra tierra delante de vosotros comida por extranjeros, y asolada como asolamiento de extraños. Y queda la hija de Sion como enramada en viña, y como cabaña en melonar, como ciudad asolada”.
La frase “hija de Sión”, que indicara?
Isaías está describiendo en parte la desolación que resultó del pecado del pueblo de Israel. La tierra en general estaba en destrucción, las ciudades habían sido incendiadas, Israel estaba asolada bajo el dominio de naciones extranjeras.
Es natural por tanto que la frase hija de Sión, se refiera a la capital de Israel, Jerusalén. Esto se confirma por lo que dice Isaías 52:2 donde leemos lo siguiente: Sacúdete del polvo; levántate y siéntate, Jerusalén; suelta las ataduras de tu cuello, cautiva hija de Sion.
Volviendo a Isaías 1:8, como consecuencia del pecado, la ciudad de Jerusalén estaba como enramada en viña y como cabaña en melonar. La otrora esplendorosa y majestuosa ciudad de Jerusalén, fue reducida a un simple cobertizo o una enramada en el cual se protege el cuidador de una viña o como una tienda o cabaña en la cual se protege el cuidador de una plantación de melón.
Todo como funesto resultado del pecado del pueblo de Israel. –srhr.

Serie: Mandamiento Bíblico

Estos son los animales que comeréis,   no comeréis éstos:”, v. 2-3. Levítico 11. 1-8, 43-47; 1 Timoteo 4, 3-4. Leer. En Levítico 11 tene...