martes, 17 de abril de 2018

Efesios 1:1-14


 Efesios 1:1-14

“LA ALABANZA DE SU GLORIA”

Esta epístola va dirigida a santos y, bendito sea Dios, nosotros somos “santificados en Cristo Jesús” (1 Co. 1:2). Pero también va dirigida a “fieles en Cristo Jesús”. ¿Merecemos este título?
Lo primero describe nuestra posición por gracia (caps. 1-3) y lo segundo nuestra responsabilidad de vivir una vida santa, por la fe (caps. 4-6). Como David en el Salmo 103, Pablo bendice a Dios y enumera las bendiciones recibidas de él. David comienza la lista con perdón. Pablo menciona esto también, pero se remonta primero a bendiciones que tienen su origen antes de la fundación del mundo. Estas vienen de:
1. Dios el Padre (vs. 3-6). Nos bendijo, nos escogió, nos predestinó y nos hizo aptos.
2. Cristo (vs. 7-12). Al recibir a Cristo tenemos en él redención, perdón y herencia.
3. El Espíritu Santo (vs. 13,14). Cada creyente recibe el Espíritu al creer y él es el sello que garantiza que pertenecemos a Dios y es las arras (prenda) de la herencia que es nuestra.
Que las misericordias de Dios, las bendiciones en Cristo, y el ministerio del Espíritu Santo en nuestras vidas sean hoy para “alabanza de su gloria” (v. 12).

Efesios 1:15-23  ORACIÓN PIDIENDO LUZ

En estos versículos el maestro pasa a ser intercesor. Ora por nosotros más que por sí mismo. Aquí la oración parece nacer no tanto del sentir una necesidad sino más bien de la grandeza de los temas tratados en los primeros versículos.
Hace falta inteligencia espiritual para entender tres cosas:
1. Los propósitos de Dios. “La esperanza a que él os ha llamado” (v. 18). Al saber lo que Dios espera hacer con nosotros podremos andar en forma digna de tal vocación (4:1).
2. La propiedad de Dios. La iglesia puede parecer pobre y despreciada a los ojos del mundo. Pero, alumbrados los ojos del entendimiento, veremos en ella “las riquezas de la gloria de su herencia” (v. 18).
3. El poder de Dios. ¡Qué concepto tan pobre tenemos, las más de las veces, del poder de Dios! Su “supereminente grandeza” (v. 19) se manifestó resucitando a Jesucristo y poniéndole sobre todas las cosas y como Cabeza de la iglesia.
Antes de pedir por otros, como hace Pablo, digamos: “Abre mis ojos...” (Sal. 119:18) para ver y entender lo que el Señor ha hecho conmigo.
  continuara.

BOSQUEJO DE EFESIOS


BOSQUEJO DE EFESIOS
DOCTRINA Caps. 1-3
Bendiciones (1:3-23), Historia (2:1-22) y Misterio de la iglesia (3:1-21)
DEBERES DEL CREYENTE Caps. 4-6
Constitución del creyente (4:1-16)
Conducta: Personal (4:17-32), Social (5:1-21), Familiar (5:22-6:9)
Conflicto (6:10-20) Saludos (1:1,2) y Despedida (6:21-24)]



INTRODUCCIÓN A EFESIOS


INTRODUCCIÓN A EFESIOS
ESTA es una de las epístolas carcelarias, es decir, fue escrita cuando Pablo estaba preso en Roma. El Libro de los Hechos termina dejando a Pablo preso en una casa alquilada en la capital del imperio. Estando allí escribió esta epístola. Los años de encarcelamiento fueron bien aprovechados ya que el testimonio personal de este siervo de Dios tuvo impacto en la misma casa de César (Fil. 1:13; 4:22). Durante ellos escribió a lo menos cuatro epístolas llenas de énfasis sobre la persona y obra de Cristo: Efesios, Colosenses, Filipenses y Filemón.
Se cree que la carta que vamos a estudiar no fue dirigida sólo a Éfeso sino a las mismas siete iglesias de Asia mencionadas en Apocalipsis 2 y 3, donde esta misma iglesia encabeza la lista.
El tema de la epístola es el mismo que encontraremos en Colosenses: Cristo cabeza de la Iglesia. Allí, el énfasis está en Cristo la Cabeza, mientras que aquí es en la Iglesia que es su cuerpo. Esto es evidente en la insistencia sobre UNIDAD que encontraremos en nuestras lecturas. No hay una iglesia judía y otra gentil: hay una sola y se ve como un cuerpo (caps. 1,4), como una casa (cap. 2) y como una esposa (cap. 5).
También hay paralelos con otra epístola: la Primera Carta a los Corintios, y es natural, ya que ambas tienen como tema a la iglesia, pero hay una marcada diferencia:
Primera Corintios habla de la IGLESIA LOCAL. Vemos a una iglesia ubicada en el tiempo y en el espacio, asediada por toda clase de problemas externos y aún más, por dificultades internas.
Efesios contempla a la IGLESIA UNIVERSAL, completa, en “lugares celestiales”, sin las manchas y arrugas que vemos en una Iglesia Local.
El bosquejo que sigue nos muestra que la epístola se divide en dos partes más o menos iguales. La primera presenta las riquezas del creyente y la segunda sus responsabilidades
La primera señala el credo y la segunda la conducta.
La epístola contiene dos oraciones que merecen estudio especial, intenso, mucha meditación y, sobre todo, apropiación. Las encontramos en 1:15-23 y 3:14-21.

Joel 3:1-21


Joel 3:1-21

LANZAS Y HOCES

¿Convertir lanzas en hoces u hoces en lanzas? Las dos son figuras proféticas que nos hablan del futuro.
1. Los impíos.
Estos usan su inteligencia, su ingenio y su sabiduría para crear armas de guerra (v. 10). Lo hacen para sentirse fuertes, y así el hombre se jacta, no sólo contra el hombre, sino contra Dios. Confiar en las armas es despreciar a Dios como protector de los que en él confían. Vanagloriarse de ellas es desafiar a Dios diciendo que podrán escapar de sus castigos. Pero sus armas y su valentía no los librarán del seguro castigo de Dios (v. 13; Ap. 14:19,20).
2. Los que buscan a Dios.
Estos serán instruidos por Dios y buscarán usar sus inventos destructores para beneficio de la humanidad (Is. 2:3). Cuando Dios haya logrado este cambio en las naciones, vendrán los años de prosperidad y felicidad para su pueblo que será purificado para siempre y habitado por Dios “por generación y generación” (v. 20). ¡Glorioso futuro para Israel!, pero el nuestro, como iglesia de Cristo, ¡es más glorioso aún!

jueves, 12 de abril de 2018

Joel 2:12-32


Joel 2:12-32

“PAN, MOSTO Y ACEITE”

Este capítulo nos presenta la triple función del Espíritu:
1. Llevar al arrepentimiento (Jn. 16:8).
La figura de rasgar el corazón y no el vestido (v. 13) la entenderían mejor ellos que nosotros, pues tenían la costumbre de rasgar su vestido para manifestar desacuerdo. El arrepentimiento no es externo sino interno y va acompañado de ayuno y lágrimas (vs. 15,17).
2. Instruir a los hijos de Dios (Jn. 16:13). Aquí la figura es (v. 19):
a) Pan, la Palabra de Dios interpretada por el Espíritu.
b) Mosto, la alegría de Cristo que da la presencia del Espíritu.
c) Aceite, el sello del Espíritu (Ef. 1:13) con que somos ungidos al aceptar a Cristo como Señor.
3. Fortalecer a los que han muerto al pecado (Ro. 8:11).
La manifestación de este poder nos habla del testimonio público que Dios pide de sus hijos. A veces será en grandes ocasiones (Hch. 2:2,3, 17-21) y a veces durante el diario vivir (Jn. 15:26,27).
Las experiencias del que recibe el derramamiento del Espíritu son: “Profetizarán” (hablar en nombre de Dios), “soñarán sueños” (entender los misterios de Dios) y “verán visiones” (conocer la voluntad de Dios con respecto a algo en particular). Esto trae madurez en el Señor.

Joel 2:12-32


Joel 2:12-32

“PAN, MOSTO Y ACEITE”

Este capítulo nos presenta la triple función del Espíritu:
1. Llevar al arrepentimiento (Jn. 16:8).
La figura de rasgar el corazón y no el vestido (v. 13) la entenderían mejor ellos que nosotros, pues tenían la costumbre de rasgar su vestido para manifestar desacuerdo. El arrepentimiento no es externo sino interno y va acompañado de ayuno y lágrimas (vs. 15,17).
2. Instruir a los hijos de Dios (Jn. 16:13). Aquí la figura es (v. 19):
a) Pan, la Palabra de Dios interpretada por el Espíritu.
b) Mosto, la alegría de Cristo que da la presencia del Espíritu.
c) Aceite, el sello del Espíritu (Ef. 1:13) con que somos ungidos al aceptar a Cristo como Señor.
3. Fortalecer a los que han muerto al pecado (Ro. 8:11).
La manifestación de este poder nos habla del testimonio público que Dios pide de sus hijos. A veces será en grandes ocasiones (Hch. 2:2,3, 17-21) y a veces durante el diario vivir (Jn. 15:26,27).
Las experiencias del que recibe el derramamiento del Espíritu son: “Profetizarán” (hablar en nombre de Dios), “soñarán sueños” (entender los misterios de Dios) y “verán visiones” (conocer la voluntad de Dios con respecto a algo en particular). Esto trae madurez en el Señor.

Joel 2:12-32


Joel 2:12-32

“PAN, MOSTO Y ACEITE”

Este capítulo nos presenta la triple función del Espíritu:
1. Llevar al arrepentimiento (Jn. 16:8).
La figura de rasgar el corazón y no el vestido (v. 13) la entenderían mejor ellos que nosotros, pues tenían la costumbre de rasgar su vestido para manifestar desacuerdo. El arrepentimiento no es externo sino interno y va acompañado de ayuno y lágrimas (vs. 15,17).
2. Instruir a los hijos de Dios (Jn. 16:13). Aquí la figura es (v. 19):
a) Pan, la Palabra de Dios interpretada por el Espíritu.
b) Mosto, la alegría de Cristo que da la presencia del Espíritu.
c) Aceite, el sello del Espíritu (Ef. 1:13) con que somos ungidos al aceptar a Cristo como Señor.
3. Fortalecer a los que han muerto al pecado (Ro. 8:11).
La manifestación de este poder nos habla del testimonio público que Dios pide de sus hijos. A veces será en grandes ocasiones (Hch. 2:2,3, 17-21) y a veces durante el diario vivir (Jn. 15:26,27).
Las experiencias del que recibe el derramamiento del Espíritu son: “Profetizarán” (hablar en nombre de Dios), “soñarán sueños” (entender los misterios de Dios) y “verán visiones” (conocer la voluntad de Dios con respecto a algo en particular). Esto trae madurez en el Señor.

Serie: Mandamiento Bíblico

Estos son los animales que comeréis,   no comeréis éstos:”, v. 2-3. Levítico 11. 1-8, 43-47; 1 Timoteo 4, 3-4. Leer. En Levítico 11 tene...