INTRODUCCIÓN
A EFESIOS
ESTA es una de las epístolas carcelarias, es decir,
fue escrita cuando Pablo estaba preso en Roma. El Libro de los Hechos termina
dejando a Pablo preso en una casa alquilada en la capital del imperio. Estando
allí escribió esta epístola. Los años de encarcelamiento fueron bien
aprovechados ya que el testimonio personal de este siervo de Dios tuvo impacto
en la misma casa de César (Fil. 1:13; 4:22).
Durante ellos escribió a lo menos cuatro epístolas llenas de énfasis sobre la
persona y obra de Cristo: Efesios, Colosenses, Filipenses y Filemón.
Se cree que la carta que vamos a estudiar no fue
dirigida sólo a Éfeso sino a las mismas siete iglesias de Asia mencionadas en
Apocalipsis 2 y 3,
donde esta misma iglesia encabeza la lista.
El tema de la epístola es el mismo que
encontraremos en Colosenses: Cristo cabeza de la Iglesia.
Allí, el énfasis está en Cristo la Cabeza, mientras que
aquí es en la Iglesia que es su cuerpo. Esto es evidente en la
insistencia sobre UNIDAD que encontraremos en nuestras lecturas. No hay una
iglesia judía y otra gentil: hay una sola y se ve como un cuerpo (caps. 1,4),
como una casa (cap. 2)
y como una esposa (cap. 5).
También hay paralelos con otra epístola: la Primera
Carta a los Corintios, y es natural, ya que ambas tienen como tema a la
iglesia, pero hay una marcada diferencia:
Primera Corintios habla
de la IGLESIA LOCAL. Vemos a una iglesia ubicada en el tiempo y en el espacio,
asediada por toda clase de problemas externos y aún más, por dificultades
internas.
Efesios contempla
a la IGLESIA UNIVERSAL, completa, en “lugares celestiales”, sin las manchas y
arrugas que vemos en una Iglesia Local.
El bosquejo que sigue nos muestra que la epístola
se divide en dos partes más o menos iguales. La primera presenta las riquezas del
creyente y la segunda sus responsabilidades
La primera señala el credo y la segunda
la conducta.
La epístola contiene dos oraciones que merecen
estudio especial, intenso, mucha meditación y, sobre todo, apropiación. Las
encontramos en 1:15-23 y 3:14-21.
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