miércoles, 8 de julio de 2020


APRENDIENDO DE LA BIBLIA.
Todo genuino creyente, ha de desear desead, “como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación”, (1 Pedro 2:2).
La  vida espiritual del creyente es un constante aprendizaje,  esto no termina mientras estemos como peregrinos en la tierra. Nadie ha podido alcanzar la plenitud del aprendizaje Bíblico, hay cosas nuevas que cada día se aprende, alguien los comparo como el vasto mar, es tan extenso, tan amplio que los biólogos marinos todavía le faltan por conocer lo que hay en el vasto mar, es como el astrónomo, que diariamente observa  los astros del sistema solar ese gran firmamento y cada día aprenden  cosas nuevas.
Solo pretendo asomar algunas góticas que están en la Biblia, donde es posible que ya usted las conoces o no la conoces. Recuerdo de un hermano dedicado a tiempo completo en la obra del Señor y que  partió, dijo: “tengo 69 años leyendo la Biblia y cada día aprendo cosas nuevas” (Neal R. Thomson).
Comencemos:
Te acuerdas del caso del endemoniado de Gadara, el Señor  “le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos. (Marcos 5:9). Una legión del ejercito romano en ese tiempo se refería a 6.100 soldados de a pie y 740 hombres de a caballos. Un hato de cerdo es como 2.000 animales.  Entonces creemos poder entender porque el  “hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron”. (Marcos 5: 13).  Los demonios se peleaban por el cuerpo de los cerdos, eso matemáticamente es 3.42 demonios en cada cerdo. También eso explica porque dicho hombre tenía una fuerza sobrenatural y  descomunal, “nadie podía atarle, ni aun con cadenas. Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía domina” (Marcos 5: 3-4)
“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,”.  (2 Timoteo 3: 16). -- Stanley R. Hernández R (srhr)




jueves, 2 de julio de 2020

Notas en Genesis 6.


Notas en Genesis 6.

Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas. (Gén. 6:1-2)

La frase “hijos de Dios”, y la frase “hijas de los hombres”, en realidad han causado mucha discusión en nuestros días. Usted notará, hermano, que hay muchos hombres que sostienen la tesis de que los hijos de Dios en este pasaje son ángeles. Bueno, personalmente no puedo aceptar esta teoría de ninguna manera.

Reconocemos que hay una gran cantidad de los expositores en nuestros días, sostienen esta teoría. Pero, no se puede aceptar, porque si fueran ángeles, es decir, ángeles buenos, no cometerían este pecado. Y por otra parte, si fueran ángeles malos, no se les llamaría aquí hijos de Dios.

Luego, los hijos, aquí fueron sencillamente hombres. No fueron monstruos. El versículo 4 de este capítulo 6 de Génesis, dice: Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre. (Gén. 6:4)

No entiendo por qué tantos se imaginan que los hijos aquí fueron gigantes. Dice que había gigantes en la tierra en aquellos días, pero no dice que fueron los hijos.

 Ahora, sí dice que fueron hombres de renombre. Ahora, estos no fueron monstruos, sino simplemente hombres. Pero, creemos que la anotación aquí lo explica con toda claridad que los gigantes estaban en la tierra antes de que tuviera lugar esto. Simplemente significa que fueron individuos sobresalientes.

Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás. (Job 1: 6)
Ahora, esta es una escena en el cielo y ante Dios se presentan los hijos de Dios, criaturas inteligentes por El creadas.

Debemos confesar que conocemos muy poco acerca de ellas. Pienso que son sin número, tan imposible de contar, como la arena del mar. Existe una cantidad inmensa de estos seres que no son humanos. No pertenecen a nuestra raza, pero éstas son criaturas inteligentes creadas por Dios y son responsables ante El.

Ellas tienen que presentarse ante Dios y rendir un informe, digamos, sobre lo que ocurre en la tierra, como asunto de rutina. Y eso es algo, pensamos, que nosotros debemos esperar que suceda. Pero ahora, tenemos aquí  algo que es verdaderamente sorprendente. Se nos dice que entre los cuales – o sea, entre los hijos de Dios – vino también Satanás. ¡Y eso es sorprendente, amigo oyente! Demos un vistazo a la primera parte del versículo 7 de este primer capítulo del libro de Job:
Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? (Job 1: 7a)

De paso diré que él ha llegado a presentar un informe también. Es sorprendente ¿no le parece? ¿Podríamos acaso decir que él llegó desde el infierno? No, él no estaba en ese lugar porque el infierno aún no ha sido abierto.
Ninguna persona se encuentra hoy en el infierno; será abierto sí. Pero en el presente no está abierto, no está en operación sino hasta cuando tenga lugar el milenio aquí en este mundo. Entonces tendrá lugar el gran juicio del Trono Blanco, y el infierno es un lugar que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles, pero todavía no se encuentran en ese lugar. En realidad, él tiene tanto acceso a esta tierra como usted y yo, quizá un poco más. Se nos dice que él llegó ante Dios y presentó un informe. En dicho informe menciona a Job.
Stanley R Hernández R.


El Rey de Gloria


El Rey de Gloria 
“¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla. … ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, Él es el Rey de la gloria. Selah.” Salmo 24:8, 10
Los Salmos 22, 23, y 24 forman una trilogía. El Salmo 22 presenta al Señor como el SUFRIENTE. El Salmo 23 dibuja al Señor como el SALVADOR de las ovejas. El Salmo 24 exalta al Señor como el SOBERANO glorificado. El texto de cabecera contiene la pregunta con que termina el salmo, “¿Quién es este Rey de gloria?” En el aposento alto, antes que Judas saliera a traicionarle, Jesús oró: “Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese” Juan 17:5. Jesús vino del cielo y algo de aquella gloria era visible a sus discípulos.
Juan el apóstol escribió: “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. “ Juan 1:14. ¿Qué es lo que vieron? Temprano en su vida aquí en la tierra, el Señor hizo un milagro cambiando el agua en vino. “Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él” Juan 2:11 Durante su tiempo aquí en la tierra, el Hijo de Dios mantuvo su gloria velada excepto en ciertas ocasiones cuando hizo milagros. En forma especial la mostró a los tres discípulos en el Monte de la Transfiguración. Sus palabras de gracia y verdad y sus obras portentosas eran evidencias de su gloria, pero en su diario vivir el tomó la forma de siervo “y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” Filipenses 2:7-8. Una vez sepultado, a los tres días resucitó.
La muerte no apagó el despliegue de la gloria del Señor pues Pedro dice que Dios “le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios” 1 Pedro 1:20-21. En forma práctica, el cristiano es llamado a responder a esta gloria: “Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro GLORIOSO Señor Jesucristo sea sin acepción de personas” Santiago 2:1. En el futuro se escuchará el clamor “Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria.” Salmo 24:9. Los cristianos estaremos allí con nuestro Salvador alabando y glorificándole como El Rey de Gloria. Amén. –daj


El Hombre de Dios


El Hombre de Dios
por JOHN PETERS  (Traducido y adaptación por Stanley Hernández).

Esta digna descripción ocurre con frecuencia en el Antiguo Testamento (por ejemplo, Deut. 33, 11; I Samuel 9. 6-10), pero solo dos veces en el Nuevo Testamento-1 Tim. 6, 11 y 2 Tim 3, 17. El hombre de Dios es:
1. SANTO EN SU ANDAR.
En primer lugar es humilde. Como en todos los asuntos que reflejan su caminar diario, su ejemplo es el Señor Jesucristo, "que se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte" (Filipenses 2: 8). Él Hijo de Dios, abandonó los palacios de marfil para adentrarse en un mundo de vergüenza y lamento para recuperar al hombre.
La humildad del amor llevó a la exaltación y la victoria a través de la Cruz. La humildad se ve en el Nuevo Testamento como parte de la 'vida de fe: ser humilde es simplemente vivir de una manera consistente con la profesión de nuestros labios (Colosenses 3:12: Santiago 4:10; I Pedro 3: 6: "vestirse con humildad")
El hombre de Dios en su humildad reverente desea la exaltación del Señor Jesucristo; la actitud de Juan fue, “Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe" (Juan 3: 30).
En segundo lugar, es obediente a la Palabra de Dios. No solo debemos ser como María, que aprendió a los pies de Dios. El Señor (Lucas 10: 39), también debemos "escudriñar las Escrituras" (Juan 5:39) y permitirles que gobiernen nuestra conducta. La obediencia a la Palabra de Dios tiene una parte prominente en el Nuevo Testamento (Juan 14: 23). ; Tito 1: 9; 2 Timoteo 3: 14-17; compare el Salmo 119: 105):
Finalmente, nuestra obediencia a este respecto es la expresión de nuestro amor por el Señor. Observe cómo el Señor usó las Sagradas Escrituras para contrarrestar las sutileza de el diablo en (el desierto (Mateo 4) cuando se siente tentado a la autosatisfacción (v. 3), a la autodestrucción (v. 7) y a la auto-glorificación (v. 9). Presentó su respuesta en cada ocasión con la afirmación sonora, 'Está escrito'. Y, por supuesto, la obediencia a la Palabra de Dios conduce a la conformidad con la Voluntad de Dios.  El principio de obediencia llevó a nuestro Señor a la Cruz del Calvario, Pedro a martirio y la muerte, y Pablo a mucho sufrimiento.
En tercer lugar el hombre de Dios ama. Esta es la importancia de (la enseñanza de la primera epístola de Juan, una obra escrita para alentar a los creyentes de Asia Menor.
Amando a los hermanos, afirma el apóstol Juan, es una de las pruebas de que tenemos vida eterna. Un historiador contemporáneo registró que los primeros cristianos se amaban con profunda sinceridad e intensidad. El mandato de Pedro es tan relevante hoy, como lo fue cuando lo escribió: "amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro " (I Pedro 1: 22).
En cuarto lugar, el hombre de Dios Está totalmente cedido a Dios Romanos 6, 13 “presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia”
2. PREPARADO PARA LA OBRA DE DIOS.
Hay una excelente ilustración en 2 Reyes 4: 8-11, Aconteció también que un día pasaba Eliseo por Sunem; y había allí una mujer importante, que le invitaba insistentemente a que comiese; y cuando él pasaba por allí, venía a la casa de ella a comer.   Y ella dijo a su marido: “He aquí ahora, yo entiendo que éste que siempre pasa por nuestra casa, es varón santo de Dios.  Yo te ruego que hagamos un pequeño aposento de paredes, y pongamos allí cama, mesa, silla y candelero, para que cuando él viniere a nosotros, se quede en él. Y aconteció que un día vino él por allí, y se quedó en aquel aposento, y allí durmió”
La mujer Sunamita preparó para Eliseo una habitación con:
·        una cama,
·        una mesa,
·        una silla,
·        un candelabro.
La cama nos hablaría de descanso en Cristo (Mateo 11, 28- 30). El hombre de Dios descansa de una conciencia condenatoria porque ha sido justificado por la fe, de la dependencia de su propia capacidad y aptitud para el servicio.
La mesa nos hablaría de la comunión con Cristo (Apocalipsis 3. 20)
Norman Grubb en su biografía de C.T. Studd relata cómo el intrépido misionero se levantaría aproximadamente a las 2:30 am cada día y, después de una taza de té, tomaría la Biblia y estaría a solas con Dios: "lo que pasó entre ellos en esas horas de silencio era conocido Unas horas después, a todos los que tenían oídos para oír. '

La silla, de aprender de Cristo (ver Filipenses 2. 14-16 y 2 Corintios 10. 5).
El candelero, hablaría de dar testimonio de Cristo.

3. PODEROSO EN SU TESTIMONIO.
Nuevamente, un ejemplo inspirador que vemos en la vida de Eliseo, 2 Reyes 4, 18-37. El niño estaba muerto, como lo estamos todos espiritualmente hasta que somos vivificados (vivificados) por el Señor Jesucristo. Giezi no pudo hacer nada por el niño, y no es de extrañar, porque fue a su tarea sin oración ni preparación; ni fue persistente ni creyó en su actitud.
Eliseo comenzó con la oración y confió a Dios para darle una nueva vida al niño muerto.
Mostró un gran ejercicio de corazón y perseverancia en su trato con el niño y el resultado fue que el hijo de la mujer de Sunem "abrió los ojos" (v. 35). Siempre es tarea y privilegio del hombre de Dios guiar a los inconversos a una posición en la que se abren los ojos de su entendimiento para percibir la verdad de Dios; y luego instruir a los conversos de tal manera que progresen, con un entendimiento iluminado a una posición de madurez en el Señor Jesucristo (Colosenses 1.28). Que todos podamos esforzarnos por parecernos más a los hombres y mujeres de Dios tal como se describen en la Palabra de Dios.


ES BUENO SABERLO


ES BUENO SABERLO

Aunque la expresión «la Biblia dice» no es realmente bíblica, no es menos cierto que su uso haya fundamento en algunas expresiones bíblicas que le son equivalentes.

La expresión se emplea cuando la persona cristiana quiere poner de manifiesto (o siente la necesidad de hacerlo) la base o razón bíblica que tiene una enseñanza, opinión o punto de vista que comunica respecto de un determinado asunto.

Pues bien, tal y como nosotros demostramos nuestra apelación a la Biblia mediante la expresión «la Biblia dice»; es preciso reconocer que en la Biblia misma, principalmente en el Nuevo Testamento, encontramos algunas frases con las cuales también se puso de manifiesto la apelación al conjunto de libros sagrados de la fe judía, el muy conocido hoy Antiguo Testamento.

La primera frase es «escrito está», la cual se encuentra en el NT en dieciocho (18) ocasiones, en dieciocho (18) versículos, tomando como referencia la versión Reina Valera 1960. Un detalle interesante es que en los evangelios, la referida expresión es típica en los labios de Jesús de Nazaret.

La segunda frase es «dice la Escritura», la cual se encuentra en el NT sólo en cuatro ocasiones, y en la misma cantidad de versículos.

Otras expresiones equivalentes son: «se cumplió la Escritura» (Marcos 15.28); «como dice la Escritura» (Juan 7.38); «para que se cumpla la Escritura» (Juan 13.18); «para que la Escritura se cumpliese» (Juan 19.24); «para que se cumpliese la Escritura» (Juan 19.36); «y se cumplió la Escritura» (Santiago 2.23); «pues la Escritura dice» (Romanos 10.11); «¿Qué dice la Escritura» (Gálatas 4.30); «también contiene la Escritura» (1 Pedro 2.6); «conforme a la Escritura» (Santiago 2.8).
STANLEY R. HERNANDEZ R.
Extracto de una notas de 1986.

viernes, 8 de mayo de 2020

¿Cómo está tu vida de oración?


En los últimos veinte años, el monje Budista, Hua Chi, de 70 años de edad, se ha hincado tantas veces para orar en el mismo lugar que ha dejado huellas profundas y permanentes de sus pies en el piso de madera de su templo en Tongren, Qinghai, en la China, reportó recientemente el dailymail.com.uk.

Hua Chi llega todos los días al templo antes del amanecer y coloca sus pies en el mismo sitio y se inclina para orar miles de veces antes de caminar por los entornos del monasterio, que data desde los 1300 d.C. Al principio oraba entre dos y tres mil veces al día, pero que últimamente nada más alcanza a hacerlo mil veces, y en lo más frío del invierno unas quinientas veces. Las huellas tienen tres centímetro de profundidad, según Reuters.com. El ejemplo del anciano ha inspirado a varios monjes jóvenes a seguir en sus pisadas.

Sí, sí, ya sé que eres cristiano pero, ¿tú oras? ¿Cuántas veces al mes? (1 Tesalonicenses 5.17)

El Hogar Cristiano. Efesios 6: 1- 9.


NOTAS EN LA EPISTOLA A LOS EFESIOS.
El Hogar Cristiano. Efesios 6: 1- 9.
El apóstol ya ha descrito las relaciones entre los dirigentes de la casa, el marido y la esposa. Ahora pasa a los hijos:
Obediencia es lo que se espera naturalmente. El Señor se queja de su pueblo: “crie hijos y los engrandeci, y ellos se rebelaron  contra mi” (Isaías 1: 2). Lacas es de los padres y son el capitán del buque familiar.
Honor v.2, significa la sumisión y la atención que corresponde a nuestros seres queridos  que nos han criado  con amor, ternura, y disciplina para nuestro bien (Hebreos 12:9). El mal hijo se portara mal en todas las relaciones de la vida.
Luego los padres ¡Cuantas sabiduría precisan! Tiene un deber negativo: no provocar. Esto quiere decir que no hay que  formar una lista interminable de reglas y no dejarles ninguna libertad. No hay tener el caballo siempre ensillado.
Tiene un deber positivo: entrenarlos bien y siempre en el temor de Dios.
Finalmente los siervos y los amos. A los primeros exhorta en mostrar fidelidad y un espíritu voluntario; a los patrones, que tenga consideración, justicia, y serenidad en el trato de sus empleados.



NOTAS EN LA EPISTOLA A LOS EFESIOS.
La Armadura Cristiana. Efesios 6: 10-24.
Varias veces se refiere el apóstol Pablo a la vida cristiana como milicia en una gran campaña. A los Tesalonicenses exhorta a que se pongan “la cota de fe y amor” 1 Tesa. 5:8); a Timoteo anima que pelee “la buena batalla de la fe” (1 Tim 6:12); y cuando su propia vida toca a su fin, dice: “He peleado la buena batalla” (2 Tim 4:7).
Pero como es conflicto “contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”. Las armas tiene que se sobrenaturales (Véase 2 Cor 10:4).
Tenemos la lista de “toda la armadura de Dios” en los versículos 14-18; desde la cabeza (el yelmo de la salvación) hasta los pies (el apresto del evangelio de paz), estamos protegidos.
Además tenemos las armaduras ofensivas de la espada del Espíritu (la Palabra de Dios) y la oración que es cañón de largo alcance de veras. Este gran privilegio de interceder a favor de otros, abarca a “todos los santos” (v.18). Pero también puede limitarse a un solo siervo de Dios con peticiones muy especificas con el fin de progresar el evangelio (v.19), y así apresurar la derrota final y completa de las huestes de Satanás, (Apoc. 20:8-10).

Serie: Mandamiento Bíblico

Estos son los animales que comeréis,   no comeréis éstos:”, v. 2-3. Levítico 11. 1-8, 43-47; 1 Timoteo 4, 3-4. Leer. En Levítico 11 tene...