miércoles, 15 de septiembre de 2021

Serie: Mandamiento de la Biblia

HAZTE UN ARCA”, v 14

Génesis 6, 1-22

Noé ha sido llamado el eslabón de conexión entre el mundo antiguo y el nuevo. Su abuelo, Matusalén, había sido contemporáneo de Adán durante unos doscientos cincuenta años, y su padre Lamec tenía unos cincuenta años en el momento de la muerte de Adán. Cuán trágico es que tan pronto después de la belleza del Edén, los días de Noé estén marcados por la iniquidad y la corrupción, y que el mundo en el que vivió se llame "el mundo de los impíos", 2 Ped. 2. 5.

En sus corazones y en sus vidas los hombres eran universal y continuamente malos, de modo que Jehová decretó que destruiría tanto al hombre como a la bestia, los reptiles y las aves, y limpiaría la tierra de su corrupción.

Sin embargo, en un ambiente tan contaminado, Noé había caminado con rectitud y era conocido como un predicador de justicia en un mundo lleno de violencia. Como su gran antepasado Enoc, caminó con Dios y aparentemente también instruyó a su familia en la piedad. Pero se acercaba un diluvio de juicio y Dios le ordenó a Noé que hiciera un arca. Había hallado gracia a los ojos del Señor y el arca sería para la preservación de él mismo, su esposa, sus tres hijos y sus esposas, así como los hombres y mujeres de todos los seres vivos que lo rodeaban.

Se dieron instrucciones estrictas para la construcción del arca. Los materiales, las dimensiones y el diseño se definieron claramente. Debe estar construido con la madera de gopher prescrita, ya sea cedro o ciprés. Tendría tres pisos de altura, cubiertos por dentro y por fuera con brea resistente al agua.

Las habitaciones, la puerta y la ventana deben estar hechas de acuerdo con el patrón dado, y también debe almacenarse suficiente comida en ellas. Noé hizo lo que se le había ordenado y en Hebreos 11:7, se le atribuye una obra de fe. Él prestó atención a la advertencia, creyó la palabra que Dios le había dicho, preparó el arca según las instrucciones y lo que hizo fue para salvar su casa y la condenación del mundo impío que lo rodeaba.

El arca de Noé se ha convertido en un refugio en Cristo que lleva a su pueblo a salvo por encima del juicio. Todos los que están en Cristo están a salvo del diluvio que viene, una compañía elegida destinada a la gloria. Como Noé y los que están con él, son llevados a lo alto, más allá del juicio, a un mundo nuevo y a la gloria.

Precious Seed, Traducido.

Serie: Mandamiento de la Biblia

POR LO TANTO, DEJARÁ EL HOMBRE A SU PADRE Y A SU MADRE”, v.24

Génesis 2. 21-25; Efesios 5, 25-33

La cita de Efeso dice: 'Por esta  dejará el hombre a su padre y a su madre', (5:31), y esto genera la pregunta, '¿Por qué causa?' En días de promiscuidad, infidelidad y laxitud moral, es imperativo que busquemos la respuesta. , y se encontrará fácilmente en ambos pasajes.

El matrimonio de un hombre con una mujer es una institución divina y la unión matrimonial es una relación más tierna y más fuerte que la de padres e hijos. Como explica el pasaje del Génesis, la mujer fue sacada del hombre, para el hombre, y como marido y mujer son vistos como una sola carne. En hebreo, "hombre" es ish y "mujer" es isha. Esto es intimidad en verdad y en el mismo día en que fueron creados, Dios llamó su nombre Adán, Génesis 5. 2.

Dos personas se habían convertido en una sola carne con un nombre común. Eran uno en una unión santa y feliz ordenada por Dios. Adán dijo ese día: "Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne", Génesis 2. 23. El esposo debe unirse a su esposa, unido a ella en lazos de amor. Unos cuatro mil años después, en controversia con los fariseos, el Señor Jesús confirmó la naturaleza permanente de la institución sagrada del matrimonio, Mat. 19. 3-6. El divorcio no es de Dios.

Sin embargo, existe otra razón muy importante para la preservación de la unión matrimonial. La unidad de Adán y su esposa Eva fue pensada en el propósito y diseño de Dios para ser un presagio inspirado de la unión mística de Cristo y Su Novia. "Somos", escribe Paul, "miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos". Luego, con referencia al relato del Génesis, agrega: "Este es un gran misterio; pero hablo acerca de Cristo y la iglesia", Ef. 5. 30-32.

¡Qué confirmación es esta de la seguridad eterna de todo creyente en el Señor Jesús! "Cristo ... amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella", Efesios 5. 25.

¿Cómo podría perderse un miembro del cuerpo de Cristo? Qué exhortación también hay aquí, que así como Él nos ha amado, los hombres deben amar a sus esposas, y todos los que lo aman deben amarse unos a otros, hasta el día en que el Esposo celestial y Su Esposa se manifestarán juntos en gloria.

Precious Seed, Traducido.

domingo, 12 de septiembre de 2021

Serie: Mandamiento de la Biblia 2

 

“NO COMERAS”, v 17.

Génesis 2. 8-20 Leer.

Este es el primer mandamiento negativo que se le da al hombre. Jehová había plantado un jardín de delicias para el hombre y su esposa. Su nombre era Edén, que significa "deleite, hermosura". Ciertamente era un paraíso, en el que crecían abundantes frutos deliciosos, suficientes para satisfacer las necesidades y deleitar el paladar de la criatura, y de estos frutos Adán tenía el permiso de Jehová para comer libre y generosamente. El Edén estaba preparado para él. Además, sobre este dominio al hombre se le había dado cierta soberanía. Fue superior en la creación, como lo demuestra el nombre de las criaturas que pasaron antes que él.

Sin embargo, a pesar de lo superior que era, siempre debe recordar que había un Soberano más grande que él, a quien debía obediencia y del que siempre dependería. Este precepto, "no comerás", iba a ser una prueba de su obediencia y su dependencia, y por desobediencia habría las consecuencias más graves. Fue Juan, el apóstol de un día posterior, quien escribió: "Sus mandamientos no son gravosos", 1 Juan 5, 3, y esto fue ciertamente cierto en el caso del mandamiento dado a Adán. ¿Cuántos árboles había en el Edén? ¿Cientos? Miles?

No se nos dice, no podemos decirlo, pero podemos estar seguros de que había una amplia oferta para las necesidades físicas del hombre, ¡y la prohibición se aplicaba a un solo árbol! El hombre debe obedecer a Aquel que era más grande que él y, como criatura inteligente, debería haber sabido que los límites eran necesarios en la creación. Lamentablemente, desobedeció. Comió lo prohibido y perdió el derecho al Edén. Murió a eso. También murió espiritualmente a su Creador, y ese mismo día comenzó a morir también físicamente.

Pero Dios nunca se aparta de un propósito original y en un día futuro habrá otro paraíso, Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios” Apocalipsis 2. 7. Allí, en ese paraíso de gloria habrá otro Hombre, con Su novia redimida. Será el Edén restaurado, y más, con un río puro de agua de vida fluyendo en medio de él y el árbol de la vida floreciendo a ambos lados de la corriente de cristal.

Todo costó la muerte del segundo Hombre, el último Adán, quien ahora, resucitado triunfalmente de entre los muertos, espera el momento en que Su esposa estará con Él en la gloria.

Precious Seed, Traducido.

Serie: Mandamiento de la Biblia 1

Serie: Mandamiento de la Biblia

“SEA LA LUZ”, v 3.

Génesis 1. 1-31. Leer.

Existe una vieja regla, muy conocida entre los estudiantes de la Biblia, que comúnmente se llama "la ley de la primera mención". Sostiene que en la primera referencia bíblica a cualquier tema, ya sea una persona, un lugar, una doctrina o un tema, generalmente hay alguna indicación de lo que puede ser revelado posteriormente sobre ese tema en particular. Y Cuán cierto es eso aquí.

Este es el primer mandamiento en nuestra Biblia, y aquí también está la primera referencia a la luz. Hay una clara insinuación tanto de la soberanía como del carácter de Dios. ¿Qué autoridad poderosa es esta que convoca la luz de la oscuridad primigenia y luego crea el sol, la luna y las estrellas para ordenar esa luz en los cielos para el bien y el bienestar de las criaturas? Siglos más tarde, cuando, en la maravilla de la encarnación, el Creador se hizo carpintero en su propio mundo, sus discípulos exclamaron: "¿Qué clase de hombre es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?", Marcos 4. 41 ¡El hombre de Galilea era Dios!

Este es el poder que, hoy, se manifiesta en los triunfos del Evangelio, para que Pablo pueda escribir: ' Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo”.  2 Cor. 4. 6.

Todo esto está de acuerdo con Su misma naturaleza: ' Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él', 1 Juan 1. 5. Es Su naturaleza, y se ha convertido en uno de Sus muchos títulos, de modo que Juan Bautista, el heraldo y precursor del Salvador, podría decir que había venido, 'para dar testimonio de la Luz... la Luz verdadera' Juan 1, 7-9.

Entonces, como fue al principio, así será en la ciudad celestial, la nueva Jerusalén. "La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera", Apocalipsis 21. 23.

Hoy en día, a los que profesan amarle, les incumbe "andad como hijos de la luz ... y no tener comunión con las obras infructuosas de las tinieblas", Ef. 5. 8,11. Mientras estaba aquí, era la luz del mundo, Juan 9, 5, pero ahora se ha ido, dice a los suyos: "Vosotros sois la luz del mundo", Mat. 5.14. Brillemos por Aquel a quien amamos.

Precious Seed, Traducido.

jueves, 24 de diciembre de 2020

¿Qué dice la Biblia respecto a la iriología?

 

¿Qué dice la Biblia respecto a la iriología?

por David Logacho

Algunos dicen que es un maravilloso «don de Dios » y no hay que despreciarlo e imputarlo al diablo y citan Mateo 6:22 que dice: «La lámpara del cuerpo es el ojo», para apoyar esta práctica. Hermanos, mi pregunta es sencilla ¿Qué dice la Biblia respecto a esto?

Al igual que usted, mi conocimiento sobre la iriología se limita a lo que he encontrado en Internet, de modo que me limitaré a compartir con usted mis hallazgos. La iriología pretende realizar un diagnóstico de las enfermedades mediante la observación del iris del ojo. Según sus proponentes, cada órgano del cuerpo y cada función psíquica están representados por una zona del iris. Estas zonas o «campos orgánicos» están representados en un mapa del iris. «No es solamente el cuerpo «material» el que está proyectado en el iris, sino también el cuerpo energético» HYPERLINK «http://www.corazones.org/apologetica/practicas/» \l «1» 1. Quien estudie las claves de estos campos podría descubrir las enfermedades del paciente y hacer un diagnóstico. «De la misma manera que toda huella digital difiere de un individuo a otro, no existen dos iris que sean semejantes. Para practicar la iriología es necesario conocer tres cosas:

1.- La topografía del iris;

2.- su textura;

3.- su coloración.» 1

En cuanto al origen, el médico húngaro, Ignaz Péczely, escribió en 1880 la «introducción al estudio del diagnóstico de los ojos». Pero ya había antecedentes. Se dice que sus orígenes se remontan a los egipcios en el siglo IV antes de Cristo. Quienes lo practican suelen llamarse iriólogos, homeópatas, acupuntores o naturópatas. Pero muchos lo practican sin título. Según una página web de iriología: «en Estados Unidos hay al presente más de 18.000 médicos iriólogos (sin contar los practicantes de la salud no médicos, que son cada vez más numerosos)».

Estos pueden lucir como profesionales y utilizar computadoras para hacer sus análisis. ¿Qué dice la medicina? Estudios científicos demuestran que la iriología no es una ciencia. El Doctor Stephen Barrett, M.D. llama a esta práctica un «nonsense» o algo sin sentido. Veamos algunos de los estudios que se han hecho: En 1979 Bernard Jensen y otros dos iriólogos fallaron en una prueba científica en la que  examinaron las fotografías de los ojos de 143 personas para determinar cuales tenían problemas de riñones. Ninguno de los tres iriólogos fue capaz de detectar que pacientes tenían enfermedad de riñones y quienes estaban sanos. Por ejemplo, uno de los iriólogos decidió que el 88% de los pacientes sanos estaban enfermos.

Otro iriólogo diagnosticó como saludables a 74% de los pacientes que estaban tan enfermos que necesitaban riñones artificiales. En 1980, un experimentado iriólogo australiano fue sometido a dos pruebas. En la primera examinó las fotos de 15 pacientes que habían sido ya evaluados médicamente y tenían un total de 33 problemas de salud.

El iriólogo no diagnosticó ninguno de estos problemas. En tres casos logró nombrar al menos una parte del cuerpo que había tenido problemas pero falló completamente en los otros 30 e hizo 60 diagnósticos incorrectos.

En una segunda prueba los ojos de cuatro personas fueron fotografiados cuando tenían buena salud y de nuevo cuando se declararon enfermos. El iriólogo hizo un gran número de diagnósticos incorrectos basado en las primeras fotos y no fue capaz de identificar con precisión ningún órgano que hubiera tenido un cambio cuando surgió el problema de salud. También se le pidió que comparase dos fotos del iris de una persona saludable, tomadas en un lapso de dos minutos. Hizo cinco diagnósticos incorrectos para la primera foto y cuatro diagnósticos diferentes, también incorrectos, sobre la segunda foto.

En 1998, Eugene Emery, escritor de ciencia para el Providence Journal, puso a prueba la habilidad de dos practicantes de iriología. Ambos tuvieron muy pobres resultados. Hasta aquí lo que he encontrado en Internet en cuanto a la iriología. Si se asume que esta información es verídica no sería aconsejable que un creyente recurra a un iriólogo no por alguna razón espiritual sino para evitar caer en un posible engaño. Sin embargo, me gustaría hacer una observación en cuanto a esto que Mateo 6:22 apoya la iriología. Permítame leer el pasaje bíblico en Mateo 6:19-24 para tomar en cuenta el contexto. La Biblia dice: “No os hagáis tesoros en la tierra,  donde la polilla y el orín corrompen,  y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo,  donde ni la polilla ni el orín corrompen,  y donde ladrones no minan ni hurtan.  Porque donde esté vuestro tesoro,  allí estará también vuestro corazón. La lámpara del cuerpo es el ojo;  así que,  si tu ojo es bueno,  todo tu cuerpo estará lleno de luz; pero si tu ojo es maligno,  todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que,  si la luz que en ti hay es tinieblas,  ¿cuántas no serán las mismas tinieblas? Ninguno puede servir a dos señores;  porque o aborrecerá al uno y amará al otro,  o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas”.

El pasaje bíblico claramente tiene que ver con lo necio de hacernos tesoros en la tierra y lo sabio de hacernos tesoros en el cielo. El pasaje bíblico no está hablando de medicina. Cuando en el texto dice que la lámpara del cuerpo es el ojo, no está hablando de que el iris del ojo indica el estado de salud del individuo.

De lo que está hablando el texto es la forma de ver la riqueza indica el estado espiritual de un individuo. Si un individuo ve a la riqueza como su meta máxima en la vida, entonces su estado espiritual es tinieblas, está totalmente perdido, pero si ese individuo ve a la riqueza como Dios la ve, es decir, simplemente como un medio para honrar a Dios por medio de ella, entonces su estado espiritual es luz, está bien espiritualmente.

Una cosa es que yo posea riqueza para honrar a Dios por medio de ella, otra muy diferente que la riqueza me posea a mí para deshonrar a Dios por medio de ella. No se puede servir a Dios y a las riquezas.

Levítico 18:14. ¿Se aplica esto sólo a los judíos o a toda persona?

 

Levítico 18:14. ¿Se aplica esto sólo a los judíos o a toda persona?

por David Logacho

Demos lectura al texto en Levítico 18:14. Dice así: “La desnudez del hermano de tu padre no descubrirás; no llegarás a su mujer; es mujer del hermano de tu padre.”

Este texto es parte de un extenso pasaje del libro de Levítico, prácticamente todo el capítulo 18, en el cual se establece las leyes relativas a las prácticas sexuales, con la finalidad de evitar lo que era comúnmente aceptado entre los pueblos paganos que moraban en la tierra que Dios prometió a Israel. Estas leyes fueron por tanto obligatorias para el pueblo de Israel. Más aún, si alguien entre el pueblo de Israel desobedecía cualquiera de estas leyes, era castigado con la muerte.

Note lo que dice Levítico 18:29. “Porque cualquiera que hiciere alguna de todas estas abominaciones, las personas que las hicieren serán cortadas de entre su pueblo.” Ahora bien, en este caso, por tratarse de un asunto de índole moral, lo que Dios ordenó a su pueblo Israel, es bueno también para cualquier otro pueblo de la tierra. Es como con el adulterio. Dios ordena a su pueblo Israel que no cometa adulterio, pero este mandato es bueno también para cualquier otro pueblo.

Veamos por tanto, qué es lo que prohíbe Levítico 18:14. Hablando a una mujer del pueblo de Israel, la ley le prohíbe que descubra la desnudez del hermano de su padre. Esto es una manera de decir: Es prohibido que una mujer de Israel tenga relaciones sexuales con un tío por parte de padre. Además, hablando a un hombre del pueblo de Israel, la ley le prohíbe que se llegue a la mujer que es esposa de su tío por parte de padre, es decir a su tía política. Un judío no debía jamás pensar siquiera en tener relaciones sexuales con su tía política.

En esencia entonces, la voluntad de Dios es que una mujer judía no se una sexualmente con su tío por parte de padre y que un hombre judío no se una sexualmente con su tía política, la esposa de su tío por parte de padre. Esto es lo que la ley de Moisés ordenaba al pueblo de Israel, pero es bueno también para cualquier pueblo.

Siempre será malo a los ojos de Dios que una mujer tenga relaciones sexuales con su tío por parte de padre, y siempre será malo a los ojos de Dios que un hombre tenga relaciones sexuales con su tía política, con la esposa de su tío por parte de padre. Las cosas que Dios ordenó a su pueblo Israel, en el área moral, son buenas también para cualquier otro pueblo.

¿Qué es el pecado de muerte y del pecado que no sea de muerte?

¿Qué es el  pecado de muerte y del pecado que no sea de muerte?

por David Logacho

Cuando la Biblia habla del pecado de muerte y del pecado que no sea de muerte, lo hace en el contexto de la necesidad de orar conforme a la voluntad de Dios. Leamos lo que dice el texto en  1 Juan 5:14-17 “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho. Si alguno viere a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá, y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte. Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida. Toda injusticia es pecado; pero hay pecado no de muerte.”

Los creyentes deben tener absoluta certeza de que Dios oye y contesta la oración, siempre y cuando esta oración sea hecha conforme a su voluntad. Orar conforme a la voluntad de Dios significa orar de acuerdo con lo que a Dios le gustaría, no de acuerdo con lo que a nosotros nos gustaría o de acuerdo a lo que nosotros quisiéramos que Dios haga a nuestro favor. Para que Dios responda las oraciones es también necesario que obedezcamos sus mandamientos y evitemos el pecado. Salmo 66:18 dice: “Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me habría escuchado.” Por el hecho que un genuino creyente conoce la palabra de Dios y hace las cosas que a Dios le agradan, no procurará imponer su voluntad sobre la voluntad de Dios, sino que buscará siempre orar según los deseos o la voluntad de Dios.

Es en esta coyuntura que a manera de ilustración Juan introduce el asunto del pecado que no sea de muerte y del pecado de muerte. La frase que se ha traducido como “pecado que no sea de muerte” en la versión Reina Valera, es la frase “jamartían mé prós thánaton” la cual también pudo haber sido traducida como “pecado que no lleva, o no conduce a la muerte”. De igual manera, la frase que se ha traducido como “pecado de muerte” en la versión Reina Valera, la frase jamartía prós thánaton”, se pudo haber traducido como “pecado que lleva o conduce a la muerte”

Al hablar de pecado de muerte, estamos refiriéndonos por tanto a determinado pecado, el cual no se especifica, que hace, o lleva, o conduce a que el creyente que lo comete tenga que morir físicamente. No todo pecado que comete el creyente tiene este desenlace fatal, por eso Juan tiene toda la razón al afirmar que toda injusticia es pecado, pero hay pecado no de muerte. El pecado no de muerte, tiene que ver entonces con un pecado que comete el creyente que no hace o lleva, o conduce a que muera físicamente el creyente que lo comete. También en este caso, no se especifica cuál es el pecado que no lleva a la muerte.

Así que, el pecado de muerte, o el pecado que lleva o conduce a la muerte puede ser cualquier pecado premeditado y no confesado que comete un genuino creyente, por el cual Dios determina la muerte física de ese creyente como una medida de disciplina.

No se trata de un pecado en particular como la homosexualidad o la mentira, etc., sino cualquier pecado que, por decirlo así, es la última gota que hace derramar el agua del vaso, en el criterio de Dios. Sólo Dios sabe qué pecado para cada creyente en particular y en qué momento se ha llegado a colmar su medida. Es ampliamente conocido, que la falla en confesar un pecado y apartarse de él por parte de un genuino creyente, perfectamente puede acarrear la muerte física como castigo de parte de Dios.

Eso fue lo que aconteció con Ananías y Safira, según el relato que aparece en Hechos 5:1-11 donde dice: “Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? Y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron. Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron. Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido. Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendiste en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto. Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti. Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido. Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas.”

Este es justamente un pecado que lleva a la muerte. Para Ananías y Safira fue la mentira cuando trataron de engañar a los apóstoles fingiendo que estaban entregando todo el monto de lo que recibieron al vender su propiedad, cuando a sabiendas, estaban entregando sólo una parte.

Ninguna oración intercesora será efectiva en aquellos creyentes que han cometido ese pecado que colmó la medida de Dios. La disciplina de Dios con la muerte física en este caso es inevitable, por cuanto Dios busca preservar la santidad en su iglesia. Esto es lo que la Biblia enseña acerca del pecado de muerte y el pecado que no sea de muerte.

 

 

Serie: Mandamiento Bíblico

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