Efesios 2:1-10
EL PODER DE DIOS
1. El
pasado (vs. 1-3). Aquí vemos lo que éramos “por
naturaleza” (v. 3), en otro tiempo, cuando andábamos en la corriente del
MUNDO, conforme a los propósitos del DIABLO, haciendo la voluntad de la CARNE.
Como éramos hijos de ira nos tocaba sufrir el juicio de Dios. Pero Dios efectuó
un cambio asombroso.
2. El
presente (vs. 4-10). Del lugar más bajo nos ha elevado al
lugar más alto (v. 6) y esto lo hizo:
c) “Por
medio de la fe” (v. 8). La fe no espera una salvación futura sino que agradece lo
que ya tiene. Leemos: “sois salvos”.
El pasaje termina
enseñándonos que somos creados para buenas obras. Éstas no son para merecer la
salvación sino para mostrar gratitud por ella al que nos salvó conforme a “las
abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros” (v. 7).
Efesios 2:11-22 “MEDIANTE LA CRUZ”
Nunca llegaremos al final
de las bendiciones que fluyen del Calvario. La reconciliación con Dios trae
como consecuencia la comunión con todos los santos. La dicha de ser hechos
cercanos a Dios es el cumplimiento de la profecía de Isaías 57:19.
Cristo es nuestra paz (v. 14), hizo nuestra paz (v. 15) y nos anuncia la paz (v. 17). Estando cerca de Dios las diferencias entre uno y otro
desaparecen.
La mayor de todas, la que
separaba a judíos de gentiles, fue derribada. La paz y la unidad realizada por
la sangre de Cristo es una gran bendición y una gran responsabilidad, como
veremos en la segunda parte de la carta. Este pasaje recalca la unidad
mostrando que:
4. Todos formamos un edificio espiritual que es
morada de Dios (vs. 21,22), que reemplaza al tabernáculo y al
templo como medio de expresión de Dios ante el mundo.
Dios, por el Espíritu, mora
en su iglesia y ésta debe crecer “para ser un templo santo en el Señor” (v. 21).
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