jueves, 26 de abril de 2018

Gálatas 3:1-29


Gálatas 3:1-29  FRENTE A SUS OJOS

¿Cómo pudo Pablo hacer lo que describe en el versículo 1 sin los adelantos audiovisuales de hoy? No fue una proyección cinematográfica, ni un franelógrafo: fue la vida misma de Pablo donde el ciudadano de Galacia pudo ver, con sus propios ojos, a Cristo como crucificado.
Esto concuerda con 2:20 y es una razón de peso frente a la observación de que es muy difícil “ver” conversiones hoy. No es lo mismo un juego de luces en una pantalla a una manifestación del poder del Espíritu en una vida. Recordemos: Dios nos escogió para que su Hijo fuese revelado en nosotros (1:16).
Después de dejar clara esta verdad, Pablo pasa a elaborar un contraste: “Las obras de la ley”, y “el oír con fe” (vs. 2,5,8,11,14, etc.). Podemos caer en un error semejante si se sobre enfatiza el alzar una mano o el pasar al frente después de una predicación; éstas pueden ser respuestas a lo emotivo del momento y no al “oír con fe”. Es lo segundo que da la salvación y el poder del Espíritu (vs. 11-14). El oír con fe ha de basarse en la Escritura (v. 22), pues ha de ser ésta, y no el predicador, la que nos lleve a Cristo (v. 24).

Gálatas 2:1-21


Gálatas 2:1-21  CIRCUNCISIÓN O CRUCIFIXIÓN

Lo primero servía a Pablo para clasificar a los pueblos frente a la elección de Dios (v. 8). Los judíos, pueblo elegido, llevaban la circuncisión en la carne. Lo segundo servía para demostrar la elección del hombre que acepta o rechaza a Dios, y es la señal que identifica a todo creyente en Dios y en Jesucristo (v. 20).
No es fácil encontrar en la narración de Los Hechos de los Apóstoles dónde entran las entrevistas de las que leímos hoy, pero lo más importante es:
1. ¿Qué las motivó? “Para no correr... en vano” (v. 2). Aquí vemos el honor que merecen los que son mayores en Cristo (v. 6) y también el trabajar como “un cuerpo” y no como individuos. Dios me llama a mí (v. 2), pero me pide que busque el apoyo de mis hermanos para tener así un mejor respaldo en mi trabajo.
2. ¿Qué se obtuvo de ellas? Una “señal de compañerismo” (v. 9).
3. ¿Cómo se llevaron a cabo? Frente a “la verdad del evangelio” (v. 14). Ésta debe ser la vara con que mida mis acciones y las de otros.
Algo para pensar: “Las cosas que destruí” (v. 18). ¿Qué es esto en el contexto de mi conversión?

Gálatas 1:1-24


Gálatas 1:1-24  “AGRADÓ A DIOS...”

“Agradó a Dios... revelar a su Hijo en mí” (v. 15,16), es una confesión muy profunda del apóstol. Había sido llamado a predicar el “evangelio de Cristo”, pero Dios no se limitaría a una visión externa (la del camino a Damasco, por ejemplo): pedía que su siervo tuviera una experiencia interna. Dijo: Revelar “EN MÍ” no a mí.
Esta revelación vino del estudio de la palabra de Dios y de horas de comunión en el desierto de Arabia (v. 17); de esfuerzos en su Nombre en Siria y Cilicia (v. 21). Nótese que mucho de esto se hizo sin ser conocido (v. 22). Al menos 14 años pasaron entre la visión de Damasco y su llamado como misionero (2:1,2). ¡Grande lección, el día de hoy, a los que piensan que han de ser reconocidos como predicadores pocos días después de convertidos!
No confundamos el ser testigos de la resurrección de Cristo (Hch. 1:8), que se debe hacer inmediatamente después de ser salvo (Hch. 9:20), con el ser predicador entre su pueblo; para lo segundo se necesitan años de experiencia “en Cristo”. El sello del predicador es que ha sido: nombrado (v. 1), instruido (v. 12) y guiado por Cristo (2:2).

martes, 24 de abril de 2018

INTRODUCCIÓN A LA EPISTOLA DE LOS GÁLATAS


INTRODUCCIÓN A LA EPISTOLA  DEL APÓSTOL SAN PABLO  A LOS GÁLATAS
Hay muchas opiniones respecto a cuándo fue escrita esta epístola. Unos proponen que ha de ligarse al concilio en Jerusalén, pues es la misma discusión (Hch. 15:5) que forma el fondo de esta carta.
De ser esto así, además de ser la primera carta de Pablo, ésta fue escrita a su fruto en Cristo en la región de Tarso (Hch. 9:30), Siria y Cilicia (1:21), de donde fue traído por Bernabé a Antioquía (Hch. 11:25) antes de que fuera separado por el Espíritu como misionero (Hch. 13:2).
Esto explicaría en parte por qué hay tanto dato biográfico, pues estarían muy familiarizados con los primeros años del apóstol después de su visión que le manifestó el llamado del Señor (Hch. 26:15-18).
El estudio de esta epístola puede ser encaminado hacia tres objetivos:
1. La biografía de Pablo
2. La autoridad de Pablo como apóstol
3. La defensa del evangelio frente al judaísmo
Hay algunas palabras claves que subrayar en esta carta, que son: evangelio, de Cristo, Espíritu, crucificar (y sus derivados), etc.
Como bosquejo de la carta presentamos el siguiente:
ANTECEDENTES BIOGRÁFICOS
1. Su apostolado Cap. 1:2-5
2. Su evangelio Cap. 1:6-10
3. Su formación Caps. 1:11-2:10
4. Sus argumentos Cap. 2:11-21
CONTRASTES Y ALEGORÍAS
1. Las obras de la ley
El oír con fe Cap. 3:1-5
2. La ley y la promesa Cap. 3:6-18
3. Esclavos y herederos Caps. 3:19-4:7
4. El celo de un progenitor
El celo de un perturbador Cap. 4:8-20
5. Sara y Agar Cap. 4:21-31
CARACTERÍSTICAS DEL HIJO
1. Firme en la libertad Cap. 5:1-15
2. Andando en el Espíritu Cap. 5:16-24
3. Viviendo por el Espíritu Caps. 5:25-6:10
4. Gloriándose en la cruz Cap. 6:11-18

Efesios 6:1-24


Efesios 6:1-9  CONDUCTA EN EL HOGAR

La fe cristiana debe impactar la vida familiar. En tres esferas de esta vida: matrimonio, familia, trabajo, Dios se dirige primero al vaso más frágil. En el pasaje leído ayer vimos primero los deberes de la esposa, luego los del marido. Hoy veremos primero los de los hijos antes que los de los padres y los de los siervos antes que los de sus amos.
A los hijos se les da una receta para larga vida: la obediencia a sus padres “en el Señor”. La desobediencia es característica del incrédulo (2 Ti. 3:2). La obediencia tiene su ejemplo más sublime en la sumisión de Cristo a su Padre celestial (Jn. 10:17,18).
Los padres tienen un deber en sentido negativo (no provocar) y otro que es en sentido positivo (disciplina y amonestación). Por disciplina entendamos el deber de enseñar patrones de conducta, y por amonestación la necesidad de advertir los peligros de no seguir esos patrones.
Los siervos cristianos deben servir a sus amos terrenales como si sirvieran a Cristo, recordando que Cristo tomó forma de siervo para redimirnos.
Los amos deben dejar las amenazas y recordar que, ante el Señor, todos somos esposa, hijos y siervos: el vaso más frágil.

Efesios 6:10-24  EN CONFLICTO

Desde el saludo inicial vimos que somos SANTOS. Ayer recordamos que somos SIERVOS. Hoy aprenderemos que somos SOLDADOS.
La vida cristiana no es todo reposo y meditación, por eso aquí, al final de la epístola, escuchamos un llamado a la lucha intensa en las regiones celestes. Notemos:
1. Los adversarios (vs. 11,12). Tenemos enemigos muy astutos y no son de carne y sangre, meramente, porque detrás de los hombres y mujeres que se oponen a lo que es de Dios están los ejércitos invisibles de Satanás.
2. Los recursos (vs. 13-17). La vestidura es provista por Dios y consiste en verdad, justicia, paz, fe y salvación. Las armas son la palabra de Dios y la oración. Cristo las usó en su lucha contra el tentador en el desierto y durante toda su vida terrenal.
3. Nuestros aliados (vs. 10,18). Éstos son: el Señor que nos brinda su poder y el Espíritu que nos apoya para perseverar en la oración. En medio de la pelea podemos disfrutar de paz y amor con fe (v. 23).
Que lo visto en esta epístola nos ayude a amar a nuestro Señor Jesucristo con amor inalterable (v. 24).¡Amén!

Efesios 5:1-33


Efesios 5:1-20  “IMITADORES DE DIOS”

Imitamos a la persona que amamos y admiramos. Dios es amor y Dios es luz, así que nosotros debemos andar en amor (v. 2) y debemos andar como hijos de luz (v. 8).
Andar así se demostrará en conducta (v. 3), en conversación (v. 4) y en carácter (v. 5). Andar en luz es apartarnos de lo que ofende a Dios y procurar hacer todo lo que le es agradable (v. 10). También es estar despiertos. Un muerto y uno que duerme tienen mucho en común: no hacen nada.
El creyente ya no está muerto en delitos y pecados así que, si está dormido, debe despertar y levantarse de entre los muertos. Andar en luz también es ser diligente y aprovechar bien el tiempo (vs. 15,16).
Sigue a esto otra exhortación basada en la Trinidad:
1. “Sed llenos del Espíritu” (v. 18). Esto afectará nuestro hablar y nuestro andar.
2. Debemos hablar y cantar “alabando al Señor” (v. 19). El creyente debe ser feliz y mostrarlo.
3. Debemos dar “gracias por todo al Dios y Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo” (v. 20). Esto afirmará nuestros motivos para vivir, hablar y andar en Cristo Jesús.

Efesios 5:21-33  LA FAMILIA

Hemos visto nuestra responsabilidad de andar en amor (v. 2), en luz (v. 8) y en sabiduría (v. 15). Esto lo debemos hacer en lo personal, en nuestras relaciones sociales, pero sobre todo en la vida familiar.
Unión, intimidad y amor deben caracterizar la vida conyugal entre creyentes y esto será fiel reflejo de la relación entre Cristo y su iglesia. De parte de la esposa hay sumisión en amor (vs. 22,25,29).
El Espíritu señala siete cosas que Cristo hace por la iglesia: dos en el pasado, cuatro en el presente y una en el porvenir glorioso cuando la iglesia ya no tendrá mancha, ni arruga, ni cosa semejante. Esto último también se describe en Apocalipsis, donde Juan ve a la desposada, esposa del Cordero (Ap. 19:7,8; 21:9).
Vale la pena considerar cuidadosamente estas siete cosas y que no se nos escape una sola de ellas al expresar nuestra gratitud y amor al Señor, a quien debemos estar sujetos. El matrimonio fue instituido en el Edén con este fin: ilustrar la unión entre Cristo y la iglesia. Gran misterio y gran ejemplo y responsabilidad para el marido y la mujer.

jueves, 19 de abril de 2018

Efesios 4:1-32


Efesios 4:1-16  UN ANDAR DIGNO

Entramos en la segunda parte de la epístola. Las bendiciones que hemos visto tienen sus correspondientes obligaciones. Dios ha hecho grandes cosas por nosotros y debemos andar en forma digna de tal vocación. La voz de la gracia no ordena, pues leemos: “os ruego”, pero esto debe ser tan fuerte como una orden para el corazón verdaderamente agradecido. Las alturas donde hemos sido puestos no deben producir orgullo sino humildad, mansedumbre, y paciencia (v. 2).
Hay un cuerpo: no nos toca diseñarlo, sino sólo reconocer que Dios lo ha formado y él es quien le da vida. Los esfuerzos humanos producen uniformidad mientras que el Espíritu produce unidad que es mucho mejor.
Las siete unidades que se mencionan caen en tres grupos y nos enseñan que el UN Dios es TRINO:
1. Un cuerpo, un ESPÍRITU, una esperanza.
2. Un SEÑOR, una fe, un bautismo.
3. Un DIOS y PADRE.
Cristo da dones a su iglesia, pero antes de darlos descendió y subió. Descendió como Salvador y ascendió como Pontífice y Señor.
Los dones son “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe” (v. 13). Esto indica que tienen vigencia hasta nuestros días. El Señor es el que da los dones así que, pongamos la vista en el Dador y no tanto en los dones mismos.
Finalmente observemos que Cristo es el remedio para todo embate de mala doctrina (vs. 14-16).

Efesios 4:17-32  UN CONTRASTE

Después de exhortarnos a andar como es digno, se nos exhorta a no andar como los inconversos que “andan en la vanidad de su mente”, con el entendimiento entenebrecido y ajenos de la vida de Dios.
El que vive alejado de Dios puede caer en los pecados más viles (v. 19). El Señor nos enseña a vivir una vida santa, sobre todo con su ejemplo (vs. 20,21).
Santidad, es dejar el “viejo hombre” para revestirnos del “nuevo” (vs. 22-24), creado “en la justicia y santidad de la verdad”.
La santidad es vital e intensa y no consiste en sólo abstenerse del mal sino en encontrar nuestro deleite en Dios y practicar el bien.
Esto se ilustra con el ladrón que deja de hurtar y ahora trabaja, no sólo para suplir sus propias necesidades, sino para tener algo qué compartir con los demás (v. 28).
Somos sellados con el Espíritu y perdonados por Dios. Seamos benignos, misericordiosos y aprendamos a perdonar a los que nos ofenden.

Efesios 3:1-21


Efesios 3:1-13  “EL MISTERIO DE CRISTO”

El lenguaje del primer versículo de nuestra lectura nos hace pensar que Pablo va a orar nuevamente por los lectores de su carta (comp. 1:15,16) y sí lo va a hacer, pero primero insiste en la importancia de lo que acaba de escribir en el capítulo anterior.
Los versículos 9,3 y 5 (en este orden) nos dan una buena explicación de lo que es un misterio. Es algo escondido en los propósitos de Dios, pero revelado en el momento oportuno. No era misterio que el Mesías vendría y traería bendición a todas las naciones; el misterio fue declarado después de la muerte y resurrección de Cristo: habría una compañía totalmente nueva (la iglesia) en la cual judíos y gentiles tendrían igualdad. Por la iglesia, Dios da a conocer al mundo y a los ángeles su multiforme sabiduría.
En vísperas de NAVIDAD podemos pensar que Dios no sólo preparó un cuerpo para que Cristo viviera entre los hombres y muriera por ellos en la cruz; también preparó un cuerpo para que fuera glorificado ante el mundo durante los más de veinte siglos que han transcurrido desde la primera navidad. Ese cuerpo es la iglesia y formamos parte de él.

Efesios 3:14-21  ORACIÓN PIDIENDO AMOR

Es un privilegio escuchar la oración de quien vive cerca de Dios. Aquí podemos conocer al apóstol, saber cuáles eran sus anhelos y aprender lecciones que nos ayudarán a orar. La oración que hemos leído pide:
1. La potencia del Espíritu (v. 16).
2. La presencia de Cristo que se realiza por fe y se experimenta en amor. Entre más conocemos de este amor en experiencia personal, más seremos constreñidos por él en servicio (vs. 17-19).
3. La plenitud de Dios (v. 19). No es una meta inalcanzable; no subestimemos el poder de Dios, al contrario, oremos para ser capaces de entender todo lo que él quiere y puede hacer en nosotros.
Es necesario que Cristo habite por fe en nuestros corazones para que, arraigados y cimentados en amor, podamos conocer las cuatro dimensiones de su amor: (1) Anchura, todo lo que abarca. (2)Longitud, su duración es eterna. (3) Profundidad, hasta dónde desciende: del cielo a Belén, hasta el pecador más vil que lo necesita. (4) Altura, hasta dónde eleva a pecadores como nosotros: a la misma presencia de Dios.
Ciñamos, pues, los lomos de nuestro entendimiento (1 P. 1:13) y pidamos que nuestros ojos sean iluminados (Ef. 1:18) para entender LA VERDAD DE LA NAVIDAD.

Efesios 2: 1 - 22


Efesios 2:1-10  EL PODER DE DIOS

La frase: “Pero Dios” (v. 4), divide el pasaje en dos partes:
1. El pasado (vs. 1-3). Aquí vemos lo que éramos “por naturaleza” (v. 3), en otro tiempo, cuando andábamos en la corriente del MUNDO, conforme a los propósitos del DIABLO, haciendo la voluntad de la CARNE. Como éramos hijos de ira nos tocaba sufrir el juicio de Dios. Pero Dios efectuó un cambio asombroso.
2. El presente (vs. 4-10). Del lugar más bajo nos ha elevado al lugar más alto (v. 6) y esto lo hizo:
a) “Por su gran amor con que nos amó” (v. 4). Amor abundante y eterno.
b) “Por gracia” (vs. 5,8). La salvación que gozamos es don gratuito e inmerecido.
c) “Por medio de la fe” (v. 8). La fe no espera una salvación futura sino que agradece lo que ya tiene. Leemos: “sois salvos”.
El pasaje termina enseñándonos que somos creados para buenas obras. Éstas no son para merecer la salvación sino para mostrar gratitud por ella al que nos salvó conforme a “las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros” (v. 7).

Efesios 2:11-22 “MEDIANTE LA CRUZ”

Nunca llegaremos al final de las bendiciones que fluyen del Calvario. La reconciliación con Dios trae como consecuencia la comunión con todos los santos. La dicha de ser hechos cercanos a Dios es el cumplimiento de la profecía de Isaías 57:19.
Cristo es nuestra paz (v. 14), hizo nuestra paz (v. 15) y nos anuncia la paz (v. 17). Estando cerca de Dios las diferencias entre uno y otro desaparecen.
La mayor de todas, la que separaba a judíos de gentiles, fue derribada. La paz y la unidad realizada por la sangre de Cristo es una gran bendición y una gran responsabilidad, como veremos en la segunda parte de la carta. Este pasaje recalca la unidad mostrando que:
1. Todos tenemos la misma ciudadanía (v. 19).
2. Todos pertenecemos a la misma familia (v. 19).
3. Todos estamos sobre el mismo fundamento (v. 20).
4. Todos formamos un edificio espiritual que es morada de Dios (vs. 21,22), que reemplaza al tabernáculo y al templo como medio de expresión de Dios ante el mundo.
Dios, por el Espíritu, mora en su iglesia y ésta debe crecer “para ser un templo santo en el Señor” (v. 21).

Serie: Mandamiento Bíblico

Estos son los animales que comeréis,   no comeréis éstos:”, v. 2-3. Levítico 11. 1-8, 43-47; 1 Timoteo 4, 3-4. Leer. En Levítico 11 tene...